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Abstergo.png Este artículo es sobre el Asesino franco-austriaco. Puede que estés buscando el río italiano. Abstergo.png
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«El Credo de la Hermandad de los Asesinos nos enseña que no hay nada prohibido. Antes creía que éramos libres para hacer lo que quisiéramos. Para seguir nuestros ideales a toda costa. Ahora lo entiendo. No sirve para dar permiso. El Credo es una advertencia.»
―Arno Dorian sobre el credo de los Asesinos

Arno Victor Dorian (1768 - ¿?) fue un Asesino franco-austriaco activo durante la Revolución Francesa. Hijo del Asesino Charles Dorian, fue criado por su padre hasta 1776, cuando este fue asesinado por el templario Shay Cormac; a raíz de esto, el Gran Maestro de los Templarios Franceses, François de la Serre, adoptó a Dorian sin involucrarlo en su guerra. Dorian creció junto a su hermana adoptiva Élise de la Serre, a quien terminó viendo como algo más que una amiga, lo que les llevó a empezar una relación amorosa. En 1789, poco antes de empezar la revolución, Dorian fue acusado injustamente del asesinato de François de la Serre, quien había sido muerto como parte de un complot templario.

El joven estuvo prisionero en la prisión de La Bastilla, lugar en el que conoció al Maestro Asesino Pierre Bellec, quien le reveló la existencia de los Asesinos, la pertenencia de su padre a esta Orden, y la participación Templaria de los De la Serre. Bellec entrenó a Arno para que este pudiese poseer las habilidades necesarias para escapar de la prisión y unirse a su orden, cosa que hizo cuando sucedió la toma de la Bastilla. Habiendo entrenado durante un año y medio, Dorian comenzó a cazar a los asesinos de François de la Serre, pero sin saber que estaba siendo manipulado por el nuevo Gran Maestro, el Sabio François-Thomas Germain. Durante su lucha con Germain, Dorian retomó su relación con Élise, ahora consciente de que era una Templaria. La propuesta de una tregua con De la Serre provocó el enojo de Bellec, quien dio muerte al Mentor Mirabeau, culpando a la mujer, y se enfrentó a Dorian, quien terminó matándolo.

Dorian continuó su investigación, la cual se convirtió en su máxima prioridad junto a proteger a De la Serre tanto de Asesinos como templarios, una etapa que le permitió conocer a individuos relevantes como el marqués de Sade o Napoleón Bonaparte, quien consiguió la llave al templo de Saint-Denis gracias a él. El Asesino logró deshacerse de gran parte de los agentes de Germain, pero su obsesión por proteger a Élise hizo que esta le abandonase, creyendo que era incapaz de centrarse en su venganza, mientras que el Consejo de Asesinos le expulsó por no servir a los Asesinos en su totalidad. Tras un periodo de depresión, Dorian volvió con De la Serre, quien terminó por entender su posición y necesitaba su ayuda. La pareja terminó con el reinado del Terror (Le Terreur) de Maximilien de Robespierre, el último agente templario con vida, antes de ir a por Germain. El enfrentamiento terminó con De la Serre y Germain muertos, mientras que Dorian se dio cuenta de que el Credo del Asesino no ofrecía respuestas, sino preguntas. Tras replantearse su vida entera y frustrar el intento de Bonaparte de hacerse con un Fruto del Edén en Saint-Denis, regresó a la Orden de los Asesinos, y llegó a convertirse en un Maestro Asesino, así como en un portador de la espada del Edén que usó Germain.

Entrada en la base de datos

En Assassin's Creed: Unity

ACU base de données Arno Dorian.jpg

Imagen de perfil de Arno Dorian en la base de datos de Assassin's Creed: Unity, durante la primera y segunda secuencias del mismo.

Nacido de Charles y Marie Dorian en 1768, Arno parece haber pasado la mayor parte de su niñez temprana viajando alrededor de Europa y el norte de África con su padre, habiendo dejado a su madre luego de lo que describió como una "diferencia filosófica."*

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ACU Arno Dorian base de données.jpg

Imagen de perfil de Arno Dorian en la base de datos de Assassin's Creed: Unity, desde la tercera secuencia del mismo en adelante.

* "Diferencia filosófica" aquí puede significar "descubrir que su esposo mataba gente por razones políticas." Imagino que ella tenía muchas ganas de "desacoplar conscientemente" de ese tipo lo más rápido posible.

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Arno desapareció de los registros históricos hasta mediados de 1780, cuando su nombre aparece en varios despachos dentro de la gendarmería y alrededor de Versalles. Registros fragmentados lo identifican como un prisionero en la Bastilla en 1789, pero no estaba entre los prisioneros liberados cuando la fortaleza fue bombardeada. Las otras únicas referencias a un "Arno Dorian" son en los diarios de Napoleón, en entradas que datan de agosto de 1792, octubre de 1795 y mayo de 1808. **

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** Sigo trabajando para descubrir más detalles sobre la relación de Arno con Napoleón. Suficiente es decir que tuvieron una... interesante amistad. De manera que una "diferencia filosófica" puede ser "interesante"...

Biografía

Vida temprana

Hijo del Asesino francés Charles Dorian y una mujer austriaca, Marie, Arno Victor Dorian nació en el pueblo de Versalles en 1768. Dorian pasó la mayor parte de su niñez viajando con su padre por Europa y el norte de África, hasta que en algún punto sus padres se separaron. Sin que el niño lo supiese, Marie había abandonado a Charles por su pertenencia a los Asesinos, de la que Arno tampoco sabía nada.[1]

El joven francés acompañó a su padre al Palacio de Versalles el 27 de diciembre de 1776, pues este tenía que atender una reunión con el rey,[2] aunque su verdadero objetivo era recibir la Caja de los Precursores, un artefacto de la Primera Civilización.[3] Durante la ausencia de su padre, Arno conoció a Élise de la Serre, con la que conectó enseguida mientras jugaban. Al poco rato, una multitud de guardias se dirigía hacia donde Charles había dejado a Arno, el niño fue con Elise hacia allí y encontró a su padre muerto, asesinado por el templario Shay Patrick Cormac.

Completamente huérfano tras la muerte de su padre y la marcha de su madre, fue François De La Serre, por aquel entonces Gran Maestro templario, el que acogió a Arno y le trató como a un hijo. Sin embargo, François nunca habló a Arno sobre los templarios ni sobre su posición en esa facción.

Juventud

Trece años después de lo ocurrido, Arno se encontraba en un problema, pues había perdido en un juego de cartas el único objeto que le quedaba de su padre, un viejo reloj que le había entregado antes de que este muriese. Arno lo había perdido a manos de dos hermanos herreros, Victor y Hugo por lo que decidió colarse en su taller a robárselo.

Pero cuando Arno ya tenía el reloj, Victor y Hugo aparecieron en escena persiguiendo a Arno hasta la casa de François de la Serre. François consigue de alguna manera que Victor y Hugo no lo denuncien a los guardias. François entonces le ordena limpiar los caballos, pues tenía que ir a recoger en su carro a su hija Élise.

Nada más irse François, un mensajero llega fatigado con una carta para François. Arno se ofrece a llevarle dicha carta. Tras seguirle, Arno llega a la reunión de Los Estados Generales de 1789 donde intenta localizarle, pero los herreros Victor y Hugo le impiden entregársela. Tras darle una paliza a ambos, la guardia llega y Arno se ve obligado a huir. Arno entonces, decide ir a la casa de François y dejarle la carta por debajo de la puerta de su despacho, de manera que cuando entre la vea.

Prisión y huida

Arno se consigue infiltrar en una fiesta celebrada en honor a Élise de la Serre, a pesar de no tener invitación. Arno consigue llegar a la habitación de Élise donde pasan un momento romántico juntos. Muy poco después, los guardias comienzan a llamar a la puerta, por lo que Arno se ve obligado a huir de la habitación. Al llegar al patio, encuentra a François de la Serre siendo asesinado por dos hombres desconocidos. Arno se acerca al cuerpo, pero entonces uno de los asesinos llama a los guardias. Los guardias capturan a Arno y lo culpan del asesinato de François. Arno es encarcelado en La Bastilla.

Tras pasar su primera noche, a la mañana siguiente descubre que uno de los prisioneros le ha robado el reloj que le había entregado su padre. Entonces, ambos cogen un palo de madera y comienzan un combate. En mitad del combate, Arno le dice que le de su reloj y que se vuelva con sus dibujos en su pared (dichos dibujos solo Arno podía verlos debido a su sentido de águila. El prisionero, extrañado pregunta que a qué dibujos se refería. Al mirar a la pared, Arno no ve nada, pero el prisionero entonces se da cuenta de que Arno poseía el sentido del águila.

El prisionero se presenta como Pierre Bellec, un Asesino que trabajó con su padre, Charles Dorian, y que llevaba varios años vagando de prisión en prisión buscando esos dibujos. Bellec dedica los dos meses siguientes de prisión a entrenar a Arno para convertirse en un autentico Asesino.

Un día, se produce una revuelta fuera de La Bastilla. Arno y Bellec aprovechan la oportunidad para escapar. Ambos se ven obligados a saltar desde una de las torres de La Bastilla para escapar, pero Bellec le entrega antes un medallón que asegura que le guiará a la guarida de los Asesinos en París.

Tras huir, Arno se dirige a buscar a Élise. Arno intenta convencer a Élise de que el no era el culpable del asesinato de su padre y además le intenta advertir de lo que era en realidad su padre, pero Élise no solo conocía ya el verdadero trabajo de su padre, sino que ella también era una templaria. Élise entonces encuentra la carta que Arno tenía que entregar a su padre en la que alguien llamado "L" avisa a François de un complot contra el dentro de los templarios. Élise entonces le pide a Arno que se marche, lo cual acepta y se va.

Iniciación

«Arno Dorian ha muerto. Ha sido borrado de este mundo, y sus fallos y pecados. Ahora ha renacido como novicio de la Hermandad de los Asesinos»
Mirabeau

Gracias al medallón, Arno consiguió encontrar la guarida de los asesinos debajo de la Sainte-Chapelle. Arno es entonces aceptado en la Orden de los Asesinos.

Pasó un año en el que Arno se entrenó para convertirse en un verdadero Asesino hasta que llega su última prueba: debía matar a un oficial templario con el fin de conseguir unos documentos. Sin embargo, a Arno le molesta esto ya que a pesar de que Bellec y él podrían haber matado a Charles Gabriel Sivert, uno de los templarios que mató a François De La Serre, Bellec prefirió dejarlo con vida y encargarse del oficial.

Bellec y Arno llegan a la guarida. El Mentor Honoré Gabriel Riqueti estaba siendo criticado por otros Asesinos por empeñarse en mantener una tregua con los templarios alegando que el nuevo Gran Maestro no iba a cumplir la tregua a diferencia de François De La Serre. Bellec entonces, dice que Arno ya ha completado un entrenamiento por lo que el Consejo de Asesinos le encomienda la misión de matar a Sivert.

Sivert se encontraba en la catedral de Notre-Dame, pero la entrada estaba custodiada por lo que era imposible entrar. Arno mató en primer lugar al jefe de seguridad, un templario llamado Duchesneau. También consiguió las llaves de la catedral. Arno se hizo pasar por Duchesneau y Sivert le reveló todo lo que el sabía, tras lo cual Arno mató a Sivert con su hoja oculta. En las memorias de Sivert, Arno descubrió al hombre que asestó el golpe mortal a François De La Serre, un hombre que se hacía llamar Le Roi des Thunes. Tras este asesinato, el Consejo de Asesinos le entregó la hoja fantasma para acabar con su siguiente objetivo, Le Roi des Thunes.

Búsqueda de los asesinos de De La Serre

El 19 de Enero de 1791, Arno llego a La Corte de los Milagros y encontró a uno de los generales de Le Roi des Thunes, Aloys La Touche, que se encontraba cortándole el pie a un hombre con el fin de así dar más lástima y ganar más dinero para Le Roi. Antes de que Arno se lanzase a defender al hombre, el Marqués de Sade le sugiere que siguiese a La Touche hasta su maestro. Arno sigue a La Touche y le interroga, descubriendo que Le Roi se oculta en las cloacas. La Touche escapa y consigue advertir a Le Roi de que Arno se acerca, por lo que le tienden una emboscada, pero de nada sirve ya que al final Arno acaba matándole.

En los recuerdos de Le Roi, observa como este presta su ayuda a François De La Serre, pero este la rechaza alegando que para qué quiere un ejercito de mendigos. Arno también ve que esto no fue plan de Le Roi y de Sivert, sino que la orden de matar a De La Serre venía del actual Gran Maestro.

Arno vuelve a la superficie y descubre que el marqués de Sade ya se había nombrado como nuevo Roi des Thunes. el marqués, entonces, le hace entrega del alfiler envenenado con el que el antiguo Roi des Thunes mató a De La Serre. el Marqués también le dice que fue fabricado por un platero llamado François-Thomas Germain.

El taller de Germain estaba rodeado de guardias, pero Arno consigue sacar a Germain de allí y le confiesa que ese alfiler se lo encargó un hombre llamado Chrétien Lafrenière. Arno localiza y mata a Lafrenière en una reunión de templarios, pero descubre que él no fue el que encargo la muerte de De La Serre, sino que fue además el que envió la carta a De La Serre para que tuviese cuidado. Lafrenière estaba reunido con templarios de toda Europa para que le ayudasen a frenar los planes del actual Gran Maestro. Arno también descubrió que Lafrenière tenía planeado atacar un hotel, lo cual le sorprendió al Consejo de Asesinos que envió a Arno a investigar.

Rescatando a Élise

Arno consiguió infiltrarse en el hotel y se encontró con una reunión de un grupo de templarios encabezados por una figura misteriosa, cuyo objetivo era matar a Élise De La Serre. Arno corrió entonces a salvar a Élise de la emboscada templaria. Tras conseguir escapar de los templarios, Arno le dice a Élise que se reúna con el en el Café Théâtre. Arno le ofrece a Élise unirse a los Asesinos con el fin de buscar a los asesinos de su padre. Sin embargo, a la mayoría del Consejo de Asesinos, especialmente a Bellec, esto no le parece bien, ya que piensan que podría ser una trampa de los templarios. Sin embargo, Mirabeau lo ve correcto y decide ir a debatir con el consejo si debería entrar o no.

Mientras el consejo debatía si incluir o no a Élise, Arno y Élise fueron a dar un paseo. Mientras hablaban, Arno mencionó al platero Germain, Élise preguntó dónde estaba su taller y una vez lo supo echó a correr. Élise le explicó a Arno que Germain fue un templario expulsado por su padre de la orden. Al llegar al taller, unos cuantos guardias le tienden una emboscada a Arno y Élise, pero ambos consiguen sobrevivir y encuentran una habitación secreta en la que había pistas de que Germain ordenó matar a su padre, lo que además confirmaba que Germain era el Gran Maestro en aquel momento. Entonces, unos tiradores comienzan a disparar a través de las ventanas del edificio, Arno le dice a Élise que se marche y vaya a ver a Mirabeau mientras él se ocupa de los tiradores.

Enfrentamiento con Bellec

«Arrasaría Francia con tal de salvar a la Hermandad»
Pierre Bellec en su enfrentamiento con Arno

Al llegar a la hacienda de Mirabeau, encontró a Élise y a Mirabeau muerto en la cama. Élise aseguraba que no tenía nada que ver, por lo que se dispusieron a buscar pistas de quien pudo asesinarle. Todo apuntaba a que una mujer (debido a un pañuelo de mujer en el suelo) templaria (debido al veneno encontrado en unas copas que había en el armario de la habitación) había matado a Mirabeau, lo que apuntaba a Élise. Ademas encontró un cuaderno sobre las visitas de ese día en el cual indicaba que Maese Quemar había visitado a Mirabeau antes de ser asesinado, además la puerta del cuarto de Mirabeau no mostraba signos de haber sido forzada.

Sin embargo, Arno fue a hablar con Maese Quemar acerca del veneno que se usó contra Mirabeau. Quemar menciona que él mismo toma acónito (el veneno usado en Mirabeau) para sus problemas del corazón y que por tanto una pequeña dosis no hace daño. Sin embargo, Quemar menciona a un hombre que no tendría problema en dar más dosis de acónito de las necesarias ya que estaba estrictamente regulado por ley. Arno encuentra al boticario y este escapa por un túnel ubicado bajo su tienda, luego de atraparlo, el boticario dice a Arno que un tipo con una capucha igual a la suya había pedido dos dosis de acónito amenazando con matarlo si no le entregaba el veneno y así también descubriendo donde tuvo que dejar una segunda dosis que el asesino le encargó.

Arno se dirige donde el boticario dejó la segunda dosis y, tras seguir un rastro, llega al techo de la Sainte-Chapelle donde se encontraba Pierre Bellec. Bellec asegura que él fue el asesino de Mirabeau y que lo hizo porque era imposible encontrar la paz entre templarios y Asesinos, creyendo así que lo que estaba haciendo era hacer más fuerte la organización, así como Altaïr Ibn-La'Ahad, Ezio Auditore da Firenze o Connor. Bellec le ofrece a Arno unirse a él en su objetivo, pero Arno lo rechaza y se ve obligado a matar a Bellec.

Como castigo por matar a Bellec, el Consejo de Asesinos encomienda a Arno la misión de recuperar unas cartas entre Mirabeau y el rey en el Palacio de las Tullerías, que si se hicieran públicas podrían comprometer a la Hermandad. Al llegar, se encuentra con la guardia suiza custodiando el Palacio. Al acceder al despacho del rey en el palacio se encontró con Napoleón Bonaparte, que buscaba el Fruto del Edén, pero le dijo a Arno que buscaba documentos. Arno consiguió encontrar el armario secreto donde el rey guardaba todos los documentos y encontró la carta de los Asesinos.

Arno quema la carta de los asesinos y entonces los guardias comienzan a entrar en la habitación donde Dorian y Bonaparte se encontraban. Arno cubre a Napoleón mientras este abre una salida secreta. Gracias a los soldados de Napoleón, Arno y este escapan del pasadizo y salen a la superficie. Napoleón proporciona a Arno la localización de un templario con información, Frédéric Rouille, que planea atacar la prisión de Grand Châtelet. Arno lo encuentra y le asesina.

Ejecución del Rey

«El Rey es... un simple símbolo. Un símbolo puede provocar miedo, y el miedo provoca control. Pero, como ves, los hombres acaban perdiendo el miedo a los símbolos. Es la verdad que defendió De Molay hasta la muerte: el Derecho divino de los reyes no es más que el reflejo del sol sobre el oro. Y una vez enterradas la Corona y la Iglesia, los que tengan el oro controlarán el futuro. Jacques de Molay, C'est ton vengeance.»
Germain dirigiéndose a Arno mientras Luis XVI es ejecutado

A través de las memorias de Rouille, descubre el plan de los templarios, que era intentar que llegase la menor cantidad posible de alimentos al pueblo de manera que estos se sublevaran contra el rey. Para ello, la templaria Marie Lévesque se encargaba de comprar grandes cantidades de cereales a los comerciantes para luego llevarlos a los muelles. Arno le roba a uno de los oficiales de los muelles un papel en el que se indica que Marie Lévesque se encontraba en el Palacio de Luxemburgo, donde guardaban los cereales. Arno se infiltra y consigue matar a Marie.

En los recuerdos de Marie, Arno descubre que Louis-Michel le Peletier, otro de los templarios bajo el mando de Germain, planea dar el voto para ejecutar al rey Luis XVI de Francia. Élise, que había ido a recuperar los alimentos, llega al lugar donde se encontraba Arno. Ambos huyen en un globo aerostático, dentro del cual Arno y Élise se besan y Arno confiesa su amor por ella. Arno despierta un par de horas después, en el globo que había aterrizado en medio de una calle. Élise se había ido y le dejó un mensaje diciendo que estaba tan dormido que no quiso despertarlo, diciendo que también le quería.

El marqués de Sade aconseja a Arno que Le Peletier siempre acude a un café en el Palacio Real. Arno consigue infiltrarse en el Café Février y mata a le Peletier. En los recuerdos de Le Peletier se descubre que tanto la comida como la ejecución eran planes conjuntos de los templarios para así deshonrar al rey de cara a la ejecución, de manera que su ejecución sería vista por el pueblo como buena. También se ve cómo el voto de Le Peletier es el decisivo para la condena del rey, ya que antes de su voto había un empate técnico.

Arno y Élise deciden ir a buscar a Germain sabiendo que estará en alguna de las tribunas durante la ejecución. Arno encuentra a Germain quien le explica que todo esto lo hizo en honor a Jacques de Molay. Germain se marcha dejando a Arno con muchos guardias para combatir, pero Élise aparece y ambos comienzan a luchar contra los guardias. Élise entonces se molesta con Arno por no haber matado a Germain cuando tuvo la oportunidad, en lugar de haberla defendido. Élise le dice que si no tiene sed de venganza entonces no le necesitaba, que hará todo lo necesario para acabar con Germain, con o sin su ayuda.

Exilio de la Hermandad

Arno va a informar al Consejo de Asesinos sobre lo que tiene planeado Germain, sin embargo, el consejo valora que Arno se había enfrascado en vendettas personales, que no cumplía con el Credo y que estaba afiliado con templarios. Es por ello, que los tres Asesinos del consejo (Maese Trenet, Maese Quemar y Maese Beylier) votan por unanimidad la expulsión de Arno de la Hermandad de Paris.

Arno volvió a Versalles donde se convirtió en un alcohólico. Arno se despierta una mañana en la residencia De La Serre y descubre que el reloj de su padre no está. Arno va al bar en el que estuvo la noche anterior y tras hablar con el camarero descubre que tuvo una pelea con varios hombres anoche y que uno de ellos le robó su reloj. Arno encuentra a uno de los matones en el bar y tras una persecución, consigue interrogarle y preguntarle donde se encontraba su capitán, descubre que se encontraban en el Palacio de Versalles robando las pertenencias del Rey.

Arno consigue infiltrarse y matar al líder de la banda, para descubrir que él no tenía el reloj. Arno se sienta a pensar que había perdido el último recuerdo que pertenecía a su fallecido padre. Tras pensar en lo ocurrido aparece Élise con el reloj en la mano. Arno le reprocha a Élise el que se enfadase con él por querer protegerla, diciendo que todo lo que había hecho hasta ese entonces fue para enmendar el error de que su padre muriese. Élise asegura que Germain ha llevado a París al limite de corrupción, que las guillotinas están continuamente matando gente. Élise convence a Arno para volver de vuelta a París, pero él le dice que debe hacer algo antes.

Arno se dirige a hacer algo que le pesa no haber hecho: matar a Aloys La Touche, que en ese momento se encontraba ejecutando hombres en Versalles. Arno se hace pasar por un prisionero y cuando tiene cerca a La Touche, aprovecha para asesinarle con su hoja oculta. Tras matarlo, Arno descubre que La Touche solo era un mandado de otro templario, Maximilien de Robespierre, que le había encargado limpiar Versalles.

Vuelta a París

«Solo habéis retrasado lo inevitable. Si yo no guío el Nuevo Mundo, otro lo hará»
François-Thomas Germain en la visión de Arno.

En 1794, Arno vuelve junto a Élise a París. Arno llega justo en plena celebración del "Día del Ser Supremo". Élise le dice que si consiguen desprestigiar a Robespierre, él perderá todo el respeto de la gente y su poder se evaporará. Entonces, Arno se dirige a la tienda a buscar pruebas comprometedoras. Arno entonces encuentra una lista de nombres de diputados a los que quiere ver en la guillotina, lo cual es suficiente para culpar a Robespierre.

Entonces Arno cubre a Élise mientras ella echa una sustancia que provoca alucinaciones a la bebida de Robespierre, lo que le hace parecer un lunático. Arno se encarga también de colocar los 50 nombres de los diputados anónimamente en bolsillos de determinadas personas.

Después de esto, Robespierre es encarcelado y tiene su ejecución prevista para el día siguiente. Élise y Arno se dirigen hasta donde está Robespierre. Encuentran a un soldado superviviente de un ataque a los escoltas de Robespierre y le preguntan dónde está, a lo que el soldado responde que no sabe adonde han ido. Arno decide ir a buscar en las revueltas mientras Élise va a buscar a la prisión de Luxemburgo.

Arno encuentra a Robespierre y comienza a perseguirle hasta el Hôtel de Ville, donde se refugia. Arno se infiltra en el hotel e interroga a Robespierre sobre el paradero de Germain. Al negarse a hablar, Robespierre recibe un disparo en la boca por parte de Élise y escribe la dirección: Germain se encuentra en el Temple.

Arno se dirige al Temple junto con Élise con el fin de matar a Germain. Arno consigue llegar a la parte de arriba del Temple cuando Germain le ataca con la Espada del Edén. Arno intenta asesinar a Germain, pero cuando va a clavarle su hoja oculta, el templario se teletransporta a una cúpula en las catacumbas de París. Arno vuelve a intentar asesinarle pero esta vez Germain emplea un campo de fuerza contra él. Tras varios intentos, Arno consigue arrebatar la espada a Germain, pero ambos salen disparados. Arno acaba bajo una columna de piedra que no puede quitarse de encima.

Élise intenta quitar a Arno la columna de encima, pero ve que Germain está escapando y Élise va tras él. Élise y Germain comienza un duelo de espadas, hasta que la Espada del Edén se vuelve inestable. Arno se consigue soltar, pero cuando quiere llegar a Germain ya es demasiado tarde, la Espada provoca una explosión y Élise sale disparada por los aires. Arno se acerca a Élise para intentar reanimarla pero ya es inútil. Élise había muerto.

De alguna manera, Germain todavía seguía vivo, aunque muy malherido. Arno se acerca y le mata introduciéndole poco a poco su hoja oculta por la garganta. Al ser Germain un Sabio, ambos comienzan a hablar entre sí en una visión después de la muerte de Germain. Germain descubrió hace tiempo que de alguna manera él tenía una conexión con Jacques de Molay, pues él también era un Sabio. Es por eso que su objetivo en esta vida fue el de devolver a la Orden al sitio donde se merece y limpiarla de corrupción.

Germain también aseguró que eso no era el final. Arno solo había retrasado lo inevitable y la muerte del Sabio no significaba nada. Si él no lideraba el Nuevo Mundo, otro lo haría. Tras acabar la visión, Arno se lleva el cuerpo sin vida de Élise.

Después de 1794

«El Credo de la Hermandad de los Asesinos nos enseña que no hay nada prohibido. Antes creía que éramos libres para hacer lo que quisiéramos. Para seguir nuestros ideales a toda costa. Ahora lo entiendo. No sirve para dar permiso. El Credo es una advertencia. Los ideales dan fácilmente paso a dogmas. Dogmas que se convierten en fanatismo. Ningún poder supremo puede juzgarnos. Ningún ser superior nos vigila para castigarnos por nuestros pecados. Al final, solo nosotros podemos defendernos contra nuestras obsesiones. Nosotros decidimos si el peaje de nuestro camino es demasiado caro. Nos creemos salvadores, vengadores o redentores. Llevamos la guerra a quienes se oponen a nosotros, y ellos nos la devuelven. Soñamos con dejar nuestra marca en el mundo... Incluso dando nuestras vidas en conflictos sobre los que nadie escribirá en libros de historia. Lo que hacemos y lo que somos, empieza y termina en nosotros mismos.»
―Monologo final de Arno.


Después de la muerte de Germain, Arno volvió a vivir a Versalles. De vez en cuando asistía a visitar la tumba de Élise, y consideró que ya había deshecho todos sus errores. Poco después de lo ocurrido en el Temple, Arno encuentra la última carta que Élise escribió titulada "El precio".

En el año 1808, Arno Dorian volvió al Temple junto a Napoleón Bonaparte a por el cuerpo de Germain, del cual solo quedaban los huesos. Arno guardó el esqueleto en una parte de las catacumbas de París, de manera que en un futuro nadie pudiese usar a Germain para encontrar a otros Sabios.

A modo de recompensa, Arno se quedó con la Espada de Edén, que a pesar de haber perdido todos sus poderes resultaba ser una gran ayuda en combate.

En algún punto entre 1794 y 1808, Arno volvió a ser aceptado en la Orden de los Asesinos y elevado al grado de Maestro Asesino

Personalidad y rasgos

Arno Dorian era un hombre práctico e ingenioso,[4] a la vez que temerario y despiadado, poseía carisma y un agudo -a veces también seco- sentido del humor.[5] Creyéndose culpable de la muerte de su padre adoptivo,[6] algo que le afligió una gran pena, se unió a los Asesinos[5] en una búsqueda de venganza y lo que él denominaba redención.[6] Aunque perteneciese a la Orden de los Asesinos, no encontró problema alguno en aliarse con Élise de la Serre, una templaria, e incluso lo veía como una oportunidad para vengar su pérdida.[7]

Sin embargo, su profundo amor hacia Élise generaba también una preocupación por ella, preocupación comprensible en cierta manera por el contexto tan convulso que significó la revolución francesa en su momento. Aun con esas buenas intenciones, ello colisionaba con el carácter fuerte de Élise, quien estaba totalmente centrada en vengar la muerte de su padre. Por lo que cuando Élise tuvo una fuerte discusión con Arno, este terminó en el alcohol, probando que en verdad la quería -y en cierta manera, que dependía de ella-. Aparte, muchas de las decisiones de Arno fueron determinadas por lo preocupado que estaba tanto por Élise como por descubrir al asesino de François de la Serre más que por su compromiso con la Hermandad de Asesinos. Esta precipitación le llevó a cometer algunos errores como, por ejemplo, matar a Lafrenière, quien no solo no estaba implicado en el complot contra De la Serre sino que más bien era un aliado suyo.

Era un hombre algo indiferente también, por cuanto mantuvo un hermetismo parecido al del Consejo de Asesinos en París, ya que nunca parece estar totalmente preocupado por la revolución más allá de cómo afectaría a su propia vida y su relación con Élise.

Fue educado para ser un hombre culto, y a consecuencia de esto, citaba a obras de literatura a menudo.[4]

Equipamiento y habilidades

Arno era capaz de hacer carrera libre, así como de llevar a cabo saltos de fe. Tenía una gran habilidad en el manejo de la espada y en el sigilo. Portaba por defecto un sable francés, una hoja oculta —modificada como la hoja fantasma—y una pistola. En sus misiones iba ataviado con una túnica de los Asesinos de color azul, con ropa de civil por debajo; el jugador le puede cambiar la túnica a Arno durante todo el juego como quiera, incluyendo el aspecto y el color. También pueden cambiarse las armas para beneficiar y personalizar el personaje según un perfil u otro, por ejemplo; algunos ropajes subirán la salud del jugador, el sigilo, el uso de armas a distancia, el combate cuerpo a cuerpo, etc. [5]

Entre bastidores

Arno Dorian apareció por primera vez en el teaser trailer de Assassin's Creed: Unity, pero sin revelar su nombre o su afiliación. Es el protagonista de Unity, que salió a la venta el 11 de noviembre de 2014 para PlayStation 4, Xbox One, y PC.

Se ha confirmado que no es ancestro de Desmond Miles.[8] El nombre del descendiente de Arno que donó la muestra de sangre para Abstergo fue Callum Lynch.

Galería

Apariciones


Notas y referencias

  1. 1,0 1,1 Assassin's Creed: Unity — Base de datos: Arno Victor Dorian
  2. Error en la cita: El elemento <ref> no es válido; pues no hay una referencia con texto llamada ACU
  3. Assassin's Creed: Rogue
  4. 4,0 4,1 Assassin's Creed Unity Devblog – Arno met Travis Stout
  5. Error en la cita: El elemento <ref> no es válido; pues no hay una referencia con texto llamada ArnoTrailer
  6. Error en la cita: El elemento <ref> no es válido; pues no hay una referencia con texto llamada GR1
  7. Error en la cita: El elemento <ref> no es válido; pues no hay una referencia con texto llamada as
  8. Error en la cita: El elemento <ref> no es válido; pues no hay una referencia con texto llamada E3In

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