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Bayek de Siwa (85 a.e.c - desconocido) era un Medjay activo en el Egipto ptolemaico (uno de los últimos) y, junto con su esposa, fueron los fundadores de los Ocultos, una organización que más tarde evolucionaría en la Hermandad Asesina.

Tras la muerte de su hijo, Bayek y su esposa, Aya, se embarcaron en una búsqueda de venganza contra sus asesinos, la Orden de los Antiguos, en consecuencia ellos dos se vieron envueltos en la Guerra Civil Alejandrina entre Cleopatra y su hermano, el faraón Ptolomeo XIII.

Sentando la base del Credo para los Ocultos durante esta lucha, Bayek formó la Hermandad en Egipto para luchar por la libertad del pueblo contra el deseo de control de la Orden, y finalmente se convirtió en el primer Mentor de la Hermandad Egipcia.

Biografía Editar

Vida tempranaEditar

Bayek nació en Siwa, Egipto, en el 85 a.e.c, era hijo del Medjay, Sabu y su esposa, Ahmose. Cuando era un niño pequeño, un grupo dirigido por un ladrón de tumbas conocido como Menna había atacado la casa de su familia. La mayoría de ellos fueron asesinados por Sabu, pero su madre también lo defendió valientemente. Bayek se hizo amigo íntimo de Hepzefa, un compañero de Siwan, y Kensa, una chica nubia que entrenó a Bayek en la caza. También conocía bien a Menehet, un sacerdote de Sejmet en Yamu, cuyos hijos trataban a Bayek como un tío amoroso. Bayek también compitió ocasionalmente con Sennefer, quien más tarde dejó Siwa y vivió en Canopos bajo el nombre de Claridas.

Encontrando a su padreEditar

En el 70 a.e.c, Bayek vivía en Siwa con sus padres.

En este momento, también estaba en una relación con Aya de Alejandría, una chica griega a quien adoraba. El padre de Bayek no aprobó su relación ya que sabía que el sueño de Aya era establecerse en Alejandría y temía que su herencia mixta corrompiera sus enseñanzas. Bayek había comenzado a entrenar para ser un Medjay, un protector de la comunidad.

Tiempo después llego un mensajero y transmitió un mensaje a Sabu. Él habló brevemente con Rabiah y decidio marcharse sin darle otra razón más que era lo mejor para Siwa y luego partió. Después de discutir su decisión con Rabiah y Ahmose, Bayek eligió seguir a su padre y se fue a buscarlo. Inicialmente viajó a la ciudad de Zawty para encontrar al mensajero que había informado a Sabu. Al hacerlo, conoce a Tuta, un niño de la calle, que finalmente engañó a Bayek y le robaron lo que llevaba. Después de perseguir al ladrón por los tejados, Bayek casi muere estrangulado por el padre de Tuta, Paneb. Él fue salvado por Aya, quien lo había seguido. Ella noqueó a Paneb y los tres de ellos, incluyendo a Tuta, escaparon a Tebas.

Allí conocieron a Kensa, pero el padre de Bayek no estaba allí. Se le informó a Bayek que Menna podría estar cerca de Tebas. Con Kensa, Aya, Tuta, Seri y Neka, decidieron buscar a Menna. Neka fue capturado y torturado. Fue salvado por un valiente rescate nocturno por los demás. Durante la batalla, Menna escapó en un carro. Fue perseguido por Bayek y Khensa, este último derribando a su conductor con un disparo de flecha, Menna finalmente murió en el accidente del carro. Khensa recibió la noticia de que Sabu estaba detenido en un pozo en la isla de Elefantina. Bayek y Aya se fueron con ella en su búsqueda.

Al amparo de una tormenta de arena, el grupo se infiltró en la isla de Elefantina. Sabu no estaba en el pozo pero un hombre trastornado fue puesto allí como señuelo. Después de que escaparon de los guardias del área, Sabu se reveló ante el grupo. Bion llegó, pero fue atrapado en la trampa y resultó herido pero logró escapar.

Convertido en el último MedjayEditar

Varios años pasaron, y Sabu continuó entrenando a Bayek como un Medjay. A su vez, Aya fue entrenada por Bayek. Pasaron años entrenando en muchos pueblos. Eventualmente, Bayek pidió la mano de Aya en matrimonio. Ella se negó, citando que ser una esposa de un Medjay sería duro y que todavía soñaba con vivir y trabajar en la Biblioteca de Alejandría. Ella eligió dejar el entrenamiento ya que su tía se había enfermado. Mientras viajaba de regreso a Siwa fue atacada por ladrones de caballos en un abrevadero. Pudo defenderse hasta que Bion la empezó a atacar. Sin saberlo, Aya había llevado a Bion directamente al campo de entrenamiento de los Medjay. Una vez que llegaron, Bion soltó flechas que golpearon a Sabu. Finalmente, los tres hombres resultaron heridos en la batalla subsiguiente, lo que llevó a Sabu a empujar a Bayek a un río cercano para salvarlo. Como resultado, Sabu fue abatido y asesinado por Bion. Después de que Sabu muere, Bayek cae inconsciente y es arrastrado lejos por el río.

Fue sacado del río por personas que lo cuidaron hasta que recuperó la salud durante cuatro días en un bote. Él viajó constantemente hacia el norte, antes de desembarcar para comprar un caballo para llegar a Siwa. Llegó para encontrar a Aya a salvo con su tía, pero se le advirtió que Bion estaba en algún lugar cercano. Temiendo por la vida de Ahmose, se dirigió de inmediato a la casa de su madre junto con Aya. Bion siguió en secreto a Bayek hasta que el se revelo y todos lucharon contra él hasta que Ahmose lo hirió de gravedad en el proceso. Con su último aliento, Bion reveló que Raia le había ordenado asesinar a todos los Medjay. No mucho después de la muerte de Bion, Bayek se casó con Aya y se convirtió en el protector de Siwa y juntos, criaron a un hijo llamado Khemu. Años más tarde, Bayek viajó a Alejandría y mató a Raia en su propia casa. Bayek se convirtió en el último Medjay en Siwa donde fue visto como el respetado protector de su comunidad. En el resto de Egipto, sin embargo, fue visto como una reliquia incómoda por aquellos en el poder.

Guerra civil alejandrinaEditar

La muerte de KhemuEditar

ACO Bayek fighting the Ancients

Bayek luchando contra un miembro de la Orden

En el año 49 a.e.c, cinco miembros de la Orden de los Antiguos viajaron a Siwa y secuestraron a Bayek y Khemu, llevándolos a la entrada de una bóveda Isu debajo del Templo de Amón. La Orden le mostró a Bayek una reliquia y le exigió que abriera la bóveda debido a su experiencia como Medjay. Bayek, sin embargo, no tenía conocimiento sobre la bóveda. Antes de que la Orden pudiera interrogar a Bayek para obtener más información, el faraón Ptolomeo XIII llegó al templo. Khemu robó un cuchillo y logró liberar a su padre, quien intentó derribar a los miembros. Fue sometido por uno de los miembros, quien manipuló su ataque y lo forzó a apuñalar a Khemu en el abdomen sin querer, matándolo. Antes de que Bayek pudiera responder, los hombres enmascarados lo dejaron inconsciente.

Búsqueda de venganzaEditar

The Heron Assassination 02

Bayek frente a Rudjek, conocida como La Garza

La muerte de Khemu llevó a Bayek a perseguir a los miembros de la Orden de los Antiguos uno por uno. A diferencia de su esposo, Aya no pudo hacer frente a la pérdida de su hijo y regresó a Alejandría, donde vivía su primo Fano. Bayek, sin embargo, comenzó a buscar información sobre la Orden en todo Egipto. Durante su ausencia, Hepzefa se hizo cargo de los deberes de Medjay de Bayek y cuidó de la ciudad en su lugar. Después de un año entero de búsqueda, descubrió la identidad de uno de sus miembros, Rudjek, quien era el Nomarca de Saqqara. Bayek persiguió a Rudjek hasta la Pirámide Acodada, donde se cruzó con Hypatos, el guardaespaldas de Rudjek. Bayek noqueó a Hypatos a pesar de estar gravemente herido y se enfrentó a Rudjek, quien lanzó un cuchillo hacia el Medjay. Bayek, sin embargo, esquivó el ataque con la máscara de Rudjek y lo golpeó con el cuchillo en la cabeza, matándolo instantáneamente.

Después de haber matado al primer miembro de la Orden, Bayek abandonó la pirámide y reanudó su viaje para perseguir a los otros miembros. En el camino, se desmayó de sus heridas y fue encontrado por Nefertari, una sanadora de Nitria, una mina de natrón en el Nomo de Saqqara. Nefertari lo llevo a Nitria y le curo las heridas. En medio de la confusión, Bayek dejó la mina cuando se despertó y se embarcó en un largo viaje de regreso a Siwa.

Regreso a SiwaEditar

Homecoming 02

Bayek enfrentando a Hypatos, el guardaespaldas de Rudjek

Unos meses más tarde, Bayek fue confrontado por Hypatos en las afueras de la ciudad sobre una tumba del Antiguo Reino, determinado a buscar venganza contra el Medjay por dejar a Rudjek muerto en la pirámide. En medio de su pelea, Hypatos golpeó repetidamente el piso, derrumbando el piso y causando que tanto él como Bayek cayeran a las ruinas que estaban abajo. Como ninguno de los dos quedó incapacitado por la caída, reanudaron la lucha, y Bayek ofreció una tregua. Hypatos rechazó la tregua en nombre del honor, y finalmente fue asesinado por Bayek.

The Oasis 02

Rabiah tratando las heridas de Bayek

Bayek luego exploro la tumba y cuando llegó a la salida, descubrió que su amigo Hepzefa estaba luchando contra un grupo de soldados que sirvieron bajo Rudjek. Después de asesinar a los soldados, el dúo Medjay regresó a Siwa. A Bayek le hablaron de las perturbaciones en su pueblo de origen traídas por Medunamun, un miembro de la Orden conocido como El Ibis, quien había establecido el Templo de Amón como su base de operaciones. Los dos regresaron a la casa de Hepzefa, donde Bayek comenzó sus preparativos para cazar a su próximo objetivo. La curandera del pueblo, Rabiah llegó más tarde y persuadió a Bayek para que descansara y le permitiera tratar sus heridas.

Después de descansar, Bayek se encontró con Hepzefa afuera de su casa, quien le dio un nuevo arco para probar. Momentos después, una aldeana corrió hacia Hepzefa, advirtiéndole que los soldados de Ptolomeo lo estaban buscando. Bayek y Hepzefa se escondieron en las altas hierbas en los alrededores y más tarde se acercaron furtivamente a los soldados y los eliminaron. Bayek también se reunió con Senu, su compañera águila que había sido previamente herida y remendada por Rabiah.

Enfrentando a MedunamunEditar

Tras enterarse al régimen tiránico de Medunamun, Hepzefa instó a Bayek a fortalecerse con armadura y equipo y ayudar a los aldeanos en sus necesidades. Bayek ayudó a Benipe, el herrero de Siwa, a recuperar sus herramientas del Campamento Shetjeh. A cambio, Benipe le concedió un arma de su elección para elegir: un arco, un escudo, una maza y una lanza.

The False Oracle 01

Bayek infiltrándose en el Templo de Amón

Bayek, después de leer una carta de una aldeana llamada Issa, visitó el Templo de Amón, donde descubrió a un grupo de granjeros en una jaula que habían sido arrestados por protestar por los aumentos de impuestos. También descubrió el cadáver del marido de Issa, Teremun, y devolvió su cuerpo a la granja del granjero. Bayek estaba disgustado al descubrir que la familia de Teremun, incluida Issa, fue asesinada por los soldados de Ptolomeo que incendiaron la cabaña con ellos adentro. Luego colocó el cuerpo de Teremun antes del entierro.

Bayek visitó más tarde la cueva de Amanai, un manantial donde los habitantes de Siwa toman agua. Allí, Bayek se reunió con Kett, quien le informó que los bandidos se habían apoderado del manantial y habían extorsionado a los granjeros a cambio de usarlo. Bayek luego se infiltró en la cueva y eliminó a los bandidos, devolviendo la cueva al pueblo.

Bayek explorando

Bayek explorando la Montaña de los muertos

Después de haber liberado la cueva, Bayek se dirigió a la Montaña de los muertos, donde encontró a Fenuku, un amigo de Khemu, parado frente a una guarida de hienas. Fenuku le informó a Bayek que su hermano mayor, Chenzira, había querido mirar cráneos de hiena en la cueva, pero las hienas que regresaban los persiguieron a ambos, lo que provocó que Chenzira corriera hacia la tumba. Bayek envió a Fenuku a su casa y entro hacia la tumba para buscar a Chenzira. Explorando a través de la tumba, Bayek finalmente descubrió a Chenzira en una cámara y después de descifrar una estela del Imperio Antiguo, escoltó al niño fuera de la tumba, solo para ser confrontado por hienas. Después de matar a las hienas, Bayek envió a Chenzira a casa.

Regresando a la aldea, Bayek visitó a Rabiah en su casa, quien supo que había creado una clínica improvisada para tratar a los aldeanos, quienes fueron brutalizados por los soldados de Ptolomeo. Los suministros de Rabiah de Yamu también fueron detenidos por los soldados, que los robaron para su propio uso, incluido un envío que se hundió debajo del lago. Bayek ayudó a Rabiah a recuperar los envíos y lo llevó a la "Casa de la Vida". Allí, ayudó a Rabiah a eliminar a los soldados que asaltaron y sacaron a los heridos fuera del complejo.

Después de haber ayudado a los aldeanos de Siwa, Bayek regresó al complejo del templo, donde liberó a los sacerdotes que sufrieron bajo los golpes de Medunamun. Más tarde se enfrentó al Antiguo, quien, sin arrepentirse de haber matado a Khemu, fue golpeado hasta la muerte por Bayek con una reliquia esférica que el primero estaba estudiando. Tras haber liberado a Siwa de la tiranía de Medunamun, Bayek regresó con Hepzefa para obtener información sobre la ubicación de Aya. Hepzefa le dijo a Bayek que la buscara en la Gran Biblioteca de Alejandría y que buscara una estatua de Serapis.

Encontrando a AyaEditar

Después de cruzar el desierto, Bayek pasó por el Templo de Sejmet para visitar a Menehet mientras se dirigía a Alejandría para reunirse con su esposa, Aya. Consciente de que las renovaciones del templo eran nuevas para el Medjay, Menehet le hizo un recorrido por el complejo a su amigo, y Bayek quedó impresionado por la repentina opulencia del templo. Cuando llegaron al espejo de agua del templo, los niños de Menehet se abalanzaron sobre Bayek desde atrás, un saludo lúdico que se convirtió en un juego de escondidas. Ocupado con su trabajo, Menehet no participó en esto, pero ya sea que lo supiera o no, sus hijos se escondieron en lugares peligrosos en el transcurso del juego, con Keba atrapado en un pozo y Soris incluso escapando de una hiena que lo quería devorar.

Mientras los niños y Bayek concluían su juego, Menehet se encontró con un visitante de Yamu enfurecido por la presencia de momias felinas fraudulentas en el mercado. Aunque el sacerdote afirmó que la responsabilidad del asunto recaía únicamente sobre el comerciante en cuestión, este razonamiento no logró apaciguar al visitante que se alejó no menos enojado que antes. Debido a que Bayek se enteró del problema, Menehet se apresuró a describirle el problema, por lo que el Medjay se encargó de investigar el incidente en su nombre.

Una vez que los bandidos detrás de las falsas momias habían sido asesinados, Menehet nuevamente solicitó la ayuda de Bayek, esta vez para localizar a Pamu, un luchador egipcio que había programado interpretar a Sejmet en su lucha contra contra Isfet en el Festival de Sejmet esa noche. Cuando Bayek regresó con un Pamu intoxicado, se ofreció a luchar interpretando a Sejmet en su lugar para salvar a su amigo de la desgracia, un favor por el que Menehet estaba muy agradecido y le indicó que hablara con el Sumo Sacerdote para pedirle permiso.

Después del festival, Menehet agradeció a Bayek por su espectacular actuación al ganar la pelea contra Isfet, lo que le permitió conservar el traje de Sejmet y el equipo como muestras de respeto. Reconociendo que era hora de que el Medjay retomara su viaje a Alejandría, luego se despidió de él, y acordó que Bayek también debería hacer lo mismo con los niños antes de irse.

Aya 01

Bayek se encuentra con Fano

Bayek llegó a Alejandría y busco a la estatua de Serapis. Allí, Bayek fue recibido por Fano. Fano explicó el motivo de la ausencia de Aya y acompañó a Bayek a un santuario en el jardín, donde localizó una entrada oculta que dirigía al escondite de Aya. Aya saludó a Bayek apasionadamente después de un año de separación. Aya le informó a Bayek el asesinato de dos miembros de la Orden de los Antiguos, Acteón, conocido como El Buitre y Ktesos, conocido como El Carnero, este último asesinado en casa de Aya.

Aya 06

Bayek probando la Hoja oculta por primera vez

Aya le mostró a Bayek un papiro real con el emblema de La Serpiente, vinculando con la Corte Ptolemaica y con la Orden. Aya había obtenido la información de Apolodoro que, en nombre de Cleopatra, tenía espías que rastreaban a la Orden. Bayek no confiaba en Cleopatra debido a su expulsión, pero decidió confiar en el juicio de Aya. Aya confió a Bayek una de las dos Hojas ocultas que pertenecieron al proto-Asesino persa Darío. La Hoja oculta representaba un regalo para el último asesinato del último miembro de la Orden de los Antiguos, La Serpiente, quien mató a Khemu. Debido a su asesinato de Acteón y Ktesos, Aya fue perseguida por el Phylakitai de Alejandría, Genadio, encomendándole a Bayek la tarea de eliminarlo también.

Bayek encontró a Genadio buscando en el barrio judío preparándose para torturar a los trabajadores portuarios, Bayek, se infiltró en la guarnición de Akra y lo mató. En sus momentos finales, Genadio insistió en que solo estaba cumpliendo con su deber como Phylakitai de perseguir a Aya por sus asesinatos. Él cuestionó si la búsqueda de Bayek y Aya de venganza contra la Orden estaba por encima de la ley y advirtió al Medjay que los otros Phylakes lo perseguirían para vengarse.

Después de asesinar a Genadio, Bayek se infiltró en el Palacio Real en busca de La Serpiente. Dirigiéndose a la habitación del escriba real, Bayek descubrió y abrió un cofre, encontró cartas dirigidas a Medunamun, que afirmaba que estaba manteniendo bajo su control al faraón Ptolomeo XIII, y Genadio estaba interrogando a los alejandrinos sobre el paradero de Aya. Seguro de que Eudoro, el escriba real, había estado presente en la bóveda de Siwa, Bayek se dirigió a la casa de baños que frecuentaba Eudoro.

Fano le pidió a Bayek que liberara a sus actores y recuperara su guión de los guardias porque Fano se había unido contra el régimen en el vacío teatro de Alejandría. Bayek rescató a uno de los actores de Fano de la guarnición de Akra, quien reveló que el guión estaba en camino hacia el palacio y que los otros dos actores lograron escapar y esconderse. Bayek encontró a uno de los actores que logro escapar acurrucado en su casa, Bayek despachó a los guardias que se estaban acercando al actor, luego el actor se apresuró a regresar con Fano. Luego pasó a interceptar una patrulla que iba entre la guarnición y el Palacio Real y recuperar la obra. Bayek regresó a Fano su obra y a sus actores intactos. Fano le dijo a Bayek que pase lo que pase, la obra continuaría.

Al entrar en la casa de baños, Bayek camino por el techo y descubrió dónde se encontraba Eudoro. Bayek intentó asesinar a Eudoro desde el techo, lo cual falló cuando Eudoro resistió su ataque e intentó ahogar a Bayek, hasta que este último activó su Hoja oculta; amputando su dedo anular y matando a Eudoro. Antes de morir, Eudoro remarcó que La Serpiente nunca moriría. Después de completar el asesinato, Bayek tuvo que escapar de la casa de baños y cauterizar su herida con un palo de fuego después de perder el dedo por la Hoja oculta. Después de deshacerse de Genadio y Eudoro que él creía que era el último miembro de la Orden, Bayek regresó con Aya encima del Paneo. Festejando el final de su venganza, los dos compartirían más tarde una noche de pasión.

Reunión de Bayek, Aya, Cleopatra etc.

Bayek y Aya en la reunión en la finca de Apolodoro

Después de compartir una noche de pasión, Bayek no estaba seguro de que Eudoro fuera el último miembro de la Orden, aunque Aya le aseguró que la Orden terminó con Eudoro. Bayek permaneció inquieto, lo que llevó a Aya a sugerir que se reuniera con Apolodoro para obtener más información. Siguiendo la guía de Aya, Bayek se dirigió al Hipódromo de Lageion en el Nomo de Canopo, donde se encontró con un informante de Apolodoro. El informante le indicó a Bayek que se dirigiera al faro de Canopo después del atardecer para encontrarse con Apolodoro. Allí, Apolodoro solicitó la ayuda del Medjay para rescatar a Damastes, otro informante y recuperar un rollo destinado a Fóxidas, un marinero en la armada de Cleopatra. Habiendo recuperado el rollo y rescatado a Damasco, Apolodoro invitó a Bayek a su finca personal para encontrarse con la reina, donde Aya estaba custodiando a Cleopatra. Cleopatra, junto con el Sumo Sacerdote de Ptah de Menfis, Pasherenptah, fueron presentados a Bayek. Ellos le explicaron que la Orden de los Antiguos era responsable del poder de su hermano y su exilio.

Trabajando para CleopatraEditar

La Serpiente fue revelada para referirse a la Orden como un todo, mientras que el verdadero apodo de Eudoro era El Hipopótamo. Los espías de Apolodoro habían descubierto cuatro nuevos nombres: El Escarabajo, que aterrorizaba al Delta del Nilo con violencia y arena, La Hiena que aterrorizaba a la sagrada Giza con la muerte y las desapariciones, El Lagarto que aterrorizaba a Menfis al ponerlo en miseria y al aterrorizar al Oasis de Fayún con miedo y opresión. Con esta nueva información, Bayek acepta convertirse en el Medjay de Cleopatra y asesinar a los miembros restantes de la Orden. Cleopatra ordena a los Siwanos que encuentren y asesinen a los cuatro nombres que ahora habían descubierto. Bayek y Aya acuerdan tomar la noche como amantes, y en la mañana siguiente empezar la caza. Bayek cambia su antigua insignia de Medjay por la nueva insignia dorada de Cleopatra.

Bayek comiendo con El Escarabajo

Bayek se reúne con Taharqa y su familia

Buscando al Escarabajo, Bayek salvó a Ghupa, Bayek fue dirigido a Taharqa en Letópolis por la esposa e hijo de éste en Sais. Bayek más tarde lo visitó en Letópolis y le pidió ayuda para encontrar al Escarabajo. Antes de que él pudiera contestar, Taharqa fue alertado de un ataque de bandidos que a menudo usaban las tormentas de arena que asolaban Letópolis como cobertura para saquear la ciudad, y le prometió a Bayek respuestas a cambio de su ayuda. Después de lograr defender la ciudad y matar a los bandidos en su escondite, Taharqa invitó a Bayek a que se reuniera con él y su familia para una comida, donde debatirían sobre El Escarabajo. Sin embargo, Taharqa drogó la bebida de Bayek, y solo se dio cuenta de la verdadera identidad de Taharqa después de notar su sonrisa y su anillo en forma de escarabajo justo antes de desmayarse.

Bayek se despertó enterrado hasta el cuello en el desierto, dado por muerto, rodeado por las otras víctimas de Taharqa. Después de escapar con la ayuda de su caballo y Senu y recuperar sus posesiones que Taharqa había ofrecido como pago a un aliado suyo, el comandante del Campamento Achlys, Bayek regresó a Letópolis para vengarse, asesinando a Taharqa desde arriba mientras el oraba en el templo.

Bayek y Aya investigando

Bayek y Aya descubren a las culpables del envenenamiento del toro Apis

Cuando Bayek llegó a Menfis, Pasherenptah solicitó su ayuda para ayudarlo a eliminar la "maldición" que estaba plagando a su esposa Taimhotep y la ciudad. Bayek detuvo a las dos sacerdotisas que estaban envenenando al toro Apis. Después de rescatar Pancrates, Bayek descubrió la identidad de El Lagarto, Hetepi, el segundo de Pasherenptah. A pesar de esconderse entre sus compañeros sacerdotes en el Gran Templo, Bayek pudo identificar a El Lagarto por su tos y pañuelo azul, matándolo y sacando a Menfis de sus "maldiciones".

Bayek siguió a Khaliset, La Hiena, hasta la Gran Pirámide de Giza, donde encontró un complejo Isu debajo de la pirámide, el sarcófago de Eshe, y evidencia de los intentos de Khaliset de resucitarla, antes de que Khaliset apareciera, furiosa porque Bayek había perturbado la "tumba" de su hija. Él la persiguió a través de los túneles de la pirámide, y finalmente logró matarla después de una dramática confrontación en medio de una tormenta de arena fuera de la pirámide.

Bayek funeral de la niña

Bayek en el funeral de Shadya

Bayek fue enviado por Apolodoro para encontrar un libro de contabilidad que estaba en poder de Hotefres, que se lo había robado a un magistrado griego, que contenía la verdadera identidad de El Cocodrilo y exponía sus actos corruptos. Desconocido para todos, la hija de este último, Shadya, descubrió el libro mayor y se lo llevó con ella. Como resultado, ella y su madre, Jenut, fueron secuestradas por El Cocodrilo y sus hombres, quienes las llevaron al faro de Euhemeria. Shadya fue ejecutado por El Cocodrilo, quien recuperó el libro y pesó los pies de la niña con grandes piedras, antes de sumergirla en las aguas cerca del muelle, dejando a Shadya ahogarse.

Bayek la rastreó hasta la ciudad, y se reunió con Kensa. Juntos, lucharon y ascendieron en las filas para desafiar a los campeones de la arena, Diovicos y Virídovix. Al derrotarlos, Bayek pudo conocer la identidad de El Cocodrilo, Berenice, la Nomarca de Fayún. Bayek siguió a Berenice hasta su villa en el granero de Kerkesoucha, donde descubrió que se había convertido en patrona de Kensa, prometiéndole una vida de lujo a cambio de su lealtad y protección. Bayek siguió a Berenice a su villa, donde la mató a ella y a Kensa.

Mientras se moría, Bayek la acusó de matar a Shadya. Berenice no tenía idea de quién era la joven, y replicó que Bayek no podía ver la grandeza que le esperaba a Egipto, como "todos los de su clase". Bayek le dijo que Shadya era la hija de Hotefres y Jenut, y la moribunda le explicó que el libro habría destruido todas las esperanzas de la Orden, por lo que hizo lo que tenía que hacerse. En respuesta, Bayek juró destruir todo lo que representaba y matar a todos los que eran como ella y declaró que moriría sabiendo el nombre de la niña inocente que asesinó.

Bayek encontró que tanto Hotefres como Jenut se rompieron después de la muerte de Shadya. Ellos hicieron una ceremonia en honor de su muerte y luego se le dio a la pareja una nueva causa para luchar. En Fayún Bayek inspiró a los granjeros a levantarse contra sus explotadores, y liberó al líder de los rebeldes en Fayún. Bayek asesinó al comandante del Fuerte de Boubastos cuando asesinó vio a los granjeros y los rebeldes atacar el fuerte también. Bayek le dijo adiós a Hotefres y Jenut informándoles que Faiyún era libre y que ahora deberían colaborar a mantenerlo así.

El cadáver de Pompeyo

Pompeyo asesinado siendo visto por Bayek y Aya

Bayek recibió una carta de Aya explicando que hay dos miembros más de la Orden, El Escorpión y El Chacal, que eran miembros de la guardia real de Ptolomeo y los posibles culpables de la muerte de Khemu. Los dos descubren que Lucius Septimius era El Chacal y lo rastrean, pero es demasiado tarde para evitar que asesine a Pompeyo. Sin otras opciones, Cleopatra hizo que Bayek, Aya y Apolodoro la ayudaran a entrar sigilosamente en el palacio para encontrarse con Julio César enrollándola en una alfombra. Cleopatra impresiona a César y obtiene su apoyo. Bayek mató al Escorpión, que se reveló como Potino pero fue detenido por César por querer matar a Septimius. Aya ve a Ptolomeo ser comido por cocodrilos cuando intenta huir a través del Nilo.

Fundación de los OcultosEditar

Después de su victoria junto a Julio César, Cleopatra tomó el trono como Faraón. A pesar de las protestas de Aya y Bayek, a Septimius se le permitió vivir y, de hecho, se convirtió en consejero de César, quien posteriormente corta todos los lazos con el Medjay y su esposa. Bayek, al darse cuenta de que Cleopatra y César los habían traicionado y elegido unirse a la Orden de los Antiguos, comenzaron a reunir aliados con la esperanza de formar una Hermandad con la que contrarrestar la amenaza de la Orden y defender la libre voluntad de la gente.

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Bayek lucha contra Septimius

Después de identificar el fuerte interés mostrado por la Orden en la tumba de Alejandro Magno, Bayek y Aya decidieron investigar y allí encontraron a un Apolodoro mortalmente herido. Apolodoro les advirtió que el teniente de César, Flavio, era en realidad "El León"; el verdadero líder de la Orden de los Antiguos. Él y Septimius habían tomado el Orbe y el bastón real de Alejandro de la tumba y estaban regresando a Siwa para ir a la Bóveda.

Al regresar a Siwa, el antiguo Medjay encontró que la Bóveda ya estaba abierta. Dentro, descubrió el cuerpo de Hepfeza, su amigo de la infancia y el hombre que había elegido para defender a Siwa en su ausencia, que había sido asesinado por Flavio y Septimio. Al rastrear a Flavio hasta la ciudad romana de Cirene, en la cercana Cirenaica, Bayek lo enfrentó y lo eliminó, a pesar de que Flavio ​​blandía los poderes de la antigua reliquia. Con la reliquia en la mano, Bayek regresó a Alejandría para informar a Aya de estos eventos.

En Alejandría, Bayek fue presentado por Aya a Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino, dos senadores romanos que, como el antiguo Medjay, habían elegido oponerse a César y las maquinaciones de la Orden. Aya luego le informó a su esposo sobre su decisión de viajar a Roma, con el fin de establecer una oficina dentro de la ciudad y ayudar a Bruto y Longino en sus planes para asesinar al César.

Bayek reflexionando

Aya se despide de Bayek

En las costas del Mediterráneo, los dos compartieron un momento; admitiendo que su vida juntos como marido y mujer había terminado, en su lugar optaron por dedicarse por completo a los principios que habían adoptado junto a sus aliados, y fundaron los Ocultos, una Orden de asesinos dedicados a proteger el libre albedrío desde dentro de las sombras.

En Menfis, Egipto, Bayek fundó la primera oficina desde la cual operarían los Ocultos, y posteriormente se crearon oficinas en el Sinaí y en Roma, esta última por Aya, que ahora se llamaba a sí misma Amunet, que había comenzado a reclutar más Ocultos para su causa.

Varios años después, Bayek supo por Otis de un campamento romano al norte de Siwa, donde un general romano planeaba sobornar a varios funcionarios griegos y egipcios para establecer una red de comunicación con miras a conquistar Egipto. Bayek logró detener los sobornos, pero pronto descubrió que Otis, que había elegido ayudar al Oculto en pago de una deuda que le debía a Aya, había sido asesinado por el general romano Gaius Julius Rufio.

Llegada al SinaíEditar

En el 38 a.e.c, Bayek recibió un mensaje de Tahira, líder de los Ocultos en el Sinaí, informándole que la región estaba en abierta rebelión contra los romanos y que dos Ocultos habían sido asesinados después de haber sido atrapados en una masacre. Con la situación cada vez más insostenible, Tahira se había desesperado por la asistencia de Bayek.

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Bayek hablando con Tahira y Gamilat

Al llegar a la Cantera de Klysma, Bayek descubrió que la palabra sobre sus acciones pasadas se había convertido en leyenda en todo Egipto. Luego se reunió con Tahira, quien le presentó a Gamilat, el líder de los rebeldes Nabateos locales y un aliado de los Ocultos en la región. Juntos, informaron a Bayek de los acontecimientos recientes y lo convencieron de asesinar a tres de los lugartenientes del general Rufio.

Bayek comenzó investigando la desaparición del Oculto Osorkon, a quien se le había encomendado la tarea de inspeccionar la cantera de Klysma antes de desaparecer. Bayek descubrió rápidamente el paradero de Osorkon y eliminó a sus captores romanos y luego fue a asesinar al teniente de Rufio, Tácito.

Ahora libre, Osorkon le explicó a Bayek que una mujer llamada Shaqilat había atacado una barcaza de esclavos, liberando a los niños y llevándolos a un patio en la cantera. Bayek descubrió que Shaqilat había encontrado seguridad con los niños liberados, pero creía que sus métodos brutales solo servían para enfurecer a la guarnición romana y arriesgarse a sufrir represalias. Después de ayudar a Shaqilat a eliminar el ataque romano predicho por Bayek, impresionado por las habilidades y virtudes de Shaqilat, la convenció de unirse a los Ocultos para enfrentar a los opresores de la gente del Sinaí de una manera más moderada. Shaqilat, a pesar de sus dudas, aceptó que la oferta y fue dirigida a la oficina de los Ocultos.

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Bayek y Maqwat ante las Murallas del gobernante

Bayek se reunió con la Oculta Maqwat, quien informó al Mentor que el lugarteniente de Rufio, Ampelius, estaba supervisando todo el comercio en la península del Sinaí desde su base dentro de las Murallas del gobernante, y que lo hacía con brutalidad y eficiencia. Bayek se infiltró en el fuerte y, a pesar de la gran dificultad para distinguir inicialmente a Ampelius de sus legionarios, asesinó al oficial romano.

Después de la muerte de Ameplius, Bayek se enteró de una recompensa que se le había puesto a su cabeza. Después de matar a dos que habían intentado reclamar esta recompensa, Bayek localizó al hombre que la había colocado; se sorprendió al descubrir que su presunto asesino era Kauab, el hijo de Taharqa, quien estaba buscado venganza contra el asesino de su padre durante varios años en un intento por recuperar el honor de su padre. Involucrando al Oculto en una pelea en el desierto, Kauab fue derrotado rápidamente por Bayek, quien logró convencer a Kauab para que abandone su búsqueda de venganza y en su lugar use su ira para un propósito mayor. Kauab aceptó su destino y finalmente se unió a Bayek como miembro de los Ocultos.

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Bayek ante la pirámide de Amenmeses

Viajando al norte, a la ciudad de Arsínoe, Bayek se encontró con Gamilat y los dos se infiltraron en la pirámide de Amenmeses en busca de Ptahmose, el teniente de Rufio, a quien finalmente lograron asesinar. Después de matar a los tres tenientes, Bayek regresó a la oficina para interrogar a Tahira, pero llegó para encontrar el escondite bajo ataque de los romanos.

Bayek crucificado

Bayek crucificado

Capturado y crucificado por los romanos, Bayek finalmente es salvado por Amunet, quien le informó a Bayek que la rama de los Ocultos en el Sinaí ha sido demasiado ruidosa en sus acciones, hasta el punto que ella había oído hablar de ellos incluso en Roma, y ​​que puede existir un traidor entre ellos.

Juntos, los dos rescataron a Kashta y a Tahira, que también habían sido capturados durante el ataque, aunque Tahira finalmente sucumbió a sus heridas y murió en los brazos de Bayek. Bayek y Amunet luego regresaron a Arsínoe para eliminar al propio Rufio, que recientemente había viajado al Sinaí desde Roma para contrarrestar la creciente amenaza a sus planes.

Después de la muerte de Rufio, Amunet informó a Bayek de la práctica de Gamilat de atacar a los romanos antes de ordenar a sus hombres que se retiraran a un pueblo cercano. La inevitable reacción romana y la matanza de aldeanos inocentes fueron deliberadamente utilizados para inspirar a más personas a unirse a la rebelión de Gamilat. Indignado de que Gamilat causaba la muerte de inocentes para promover su propia causa, Bayek se enfrentó al líder rebelde y finalmente se vio obligado a matarlo cuando Gamilat se negó a cambiar sus costumbres. Bayek y Amunet finalmente reconstruyeron la oficina en el alto Sinaí en las montañas al norte de Arsínoe, y anuncian sus planes para expandir la hermandad a Petra y Judea.

La maldición de los faraonesEditar

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Bayek con Merti

En el 38 a.e.c, Bayek recibió una carta de Amunet sobre los rumores de una reliquia, Bayek se pone en camino para encontrarla. Bayek llega a Tebas y encuentra a Nefertiti revivida. Merti, una mujer comerciante, lleva a Bayek al mercado negro en Tebas. Bayek descubre una red de ladrones de tumbas y un comercio prolífico de tesoros robados del Valle de los Reyes. Bayek establece una subasta donde se guarda la reliquia. Bayek busca el consejo de Isidora, la gran sacerdotisa. Aunque cree que la maldición es la voluntad de Amón, ella le informa de un culto que adora al Faraón hereje. Bayek encontró la conexión entre Atón y la reliquia. Vuelve con Isidora para demostrar que la maldición no es la voluntad de Amón.

Personalidad y rasgos Editar

Antes de la muerte de su hijo, Khemu, Bayek era un padre y esposo cariñoso y afectuoso, así como un protector obediente de su hogar en Siwa. Poseía una naturaleza despreocupada y jovial, así como un fuerte sentido de responsabilidad y deber para aquellos que necesitaban protección. También era muy religioso, a menudo enseñaba a su hijo sobre los dioses y cómo formaban la vida cotidiana dentro del reino.

Después de la muerte de Khemu, el enfoque en la vida de Bayek se centró en la búsqueda de aquellos que eran responsables; juró no descansar hasta que todos los involucrados hubieran pagado con sus vidas. A pesar de que su prioridad era la eliminación de la Orden de los Antiguos, Bayek no dudaría en detenerse para ayudar a los necesitados, demostrando que todavía se tomaba en serio su papel de Medjay y protector de los inocentes.

Mientras mantenía su naturaleza amigable con amigos cercanos y personas en las que confiaba, era igualmente frío y despiadado con aquellos a quienes consideraba enemigos. Bayek no mostró ninguna simpatía hacia los que se aprovechaban de los débiles e indefensos, especialmente los niños inocentes. Aunque se vio obligado a matar a los miembros de la Orden, Bayek no fue incapaz de simpatizar con sus objetivos o sentirse culpable por sus acciones. El hecho de saber que Khaliset había perdido a su hija hizo que Bayek sintiera empatía y se apiadara de ella, lo que lo llevó a rezar para que Khaliset se rencontrara con su hija en el más allá. Más tarde aún, Bayek se disculpó con remordimiento ante Kauab, hijo de Taharqa, después de que él había asesinado a su padre.

Aunque Bayek estaba muy orgulloso de su patria y siguió la antigua fe y las tradiciones de su país, no tenía prejuicios contra los extraños y su cultura y simplemente deseaba que los egipcios y los no egipcios coexistieran como iguales.

Después de formar los Ocultos, Bayek llegó a considerar a sus miembros como su nueva familia y haría todo lo posible para proteger y aconsejar a sus miembros. Los que Bayek considerara dignos de unirse a los Ocultos también recibirían su guía; cuando Shaqilat atacó a una barcaza de esclavos para liberar a varios niños capturados, Bayek le aconsejó que luchar sola contra los esclavistas no lograría mucho, pero que luchar junto a una hermandad sí lo haría.

Equipo y habilidadesEditar

Como Medjay, Bayek era un guerrero altamente capacitado y entrenado en las artes del combate, era capaz de enfrentarse a múltiples oponentes simultáneamente. Bayek fue capaz de manejar una variedad de armas que van desde khopesh, espadas, arcos, lanzas, hachas y escudos utilizados para su protección.

Un maestro del sigilo, Bayek pudo usar varios escondites para asesinar silenciosamente a sus objetivos sin ser detectado y también pudo utilizar el follaje de los arbustos para mantenerse oculto de sus enemigos. También demostró ser hábil en el uso de la Hoja oculta que lo ayudó en hacer asesinatos silenciosos.

Un experto en parkour, Bayek fue capaz de escalar las grandes pirámides de Egipto y el faro de Alejandría, así como elementos naturales con relativa facilidad. También demostró ser un buen nadador mientras buscaba en las ruinas de los templos submarinos y era capaz de aguantar la respiración durante un período de tiempo relativamente largo.

Después de haber sido entrenado por Kensa, Bayek era un hábil cazador, capaz de matar a varios animales, desde serpientes, hipopótamos y cocodrilos.

Bayek compartió una relación simbiótica con su águila, Senu, que lo ayudó en el reconocimiento gracias a su Visión de águila. A diferencia de los Asesinos posteriores como Altaïr Ibn-La'Ahad, Ezio Auditore da Firenze y Desmond Miles, la Visión de águila de Bayek era mucho más literal en el sentido de que activar la habilidad le permitía ver a través de los ojos de Senu.

Curiosidades Editar

  • Bayek es un juego de palabras jeroglíficas para "halcón" o "buitre". Esto se mantiene en la tradición de que los nombres de los protagonistas se asocien con aves.
  • Bayek posee una pequeña cicatriz en el labio superior, una característica que comparte con Asesinos posteriores como Altaïr Ibn-La'Ahad, Ezio Auditore da Firenze, Aveline de Grandpré y Desmond Miles.
  • Junto con Io:nhiòte, Bayek es una de las dos personas conocidas dotadas de Visión de águila que muestra la capacidad de ver telepáticamente a través de los ojos de los animales, en su caso águilas.
  • Bayek es, cronológicamente, el primer protagonista de la saga en tener el dedo anular cortado por el uso de la Hoja oculta, una tradición que más tarde pasaría a demostrar su lealtad al Credo en la Hermandad Asesina hasta la Hermandad levantina.
    • Sin embargo, a diferencia de estos futuros Asesinos, la eliminación del dedo de Bayek fue un error que ocurrió mientras Bayek estaba asesinando a Eudoro, como resultado de su inexperiencia con el arma y la resistencia que Eudoro dio contra Bayek.

Lista de Apariciones Editar

Galería Editar