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Francesco de' Pazzi

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Smallwikipedialogo.png Este artículo describe a una persona, suceso, o lugar, que existe o existió en la vida real.

Aunque el siguiente artículo describe también los sucesos relacionados con la realidad en torno a dicho sujeto, está principalmente enfocado en los sucesos de Assassin's Creed.

Para mayor información de los aspectos reales de este sujeto, vea el artículo de Wikipedia sobre Francesco de Pazzi.


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Francesco de' Pazzi, conocido históricamente como Francisco de Pazzi (28 de enero de 1444 – 26 de abril de 1478) fue un noble florentino vivo durante la primera etapa del Renacimiento italiano, que fue testigo del ascenso al poder de la república por parte de la familia banquera Médicis, la cual, décadas antes, competía con su propia familia en el negocio bancario. Francesco era sobrino del patriarca de la familia, Jacopo, y tuvo al menos dos hijos, Vieri y Viola. La familia se involucró en la Orden de los Templarios resurgidos, colaborando directamente con su líder, el cardenal español Rodrigo Borgia, y sirviendo a los deseos mismos del papa.

Alrededor de 1478, Borgia planeó una campaña para derrocar a los Médicis del poder, y a esta se le sumaron todos los miembros de la familia Pazzi, deseando deponer al príncipe Lorenzo el Magnífico del trono, bajo la coordinación del tío de Francesco, y con los suministros del veneciano Emilio Barbarigo. Jacopo contrató, además, a cuatro arrendatarios que deseaba que colaboraran directamente en el complot, siendo estos Antonio Maffei, Bernardo Baroncelli, Francesco Salviati y Stefano da Bagnone. No obstante, tras el asesinato de Vieri de' Pazzi en la ciudad de San Gimignano, el plan empezó a decaer, y Francesco no logró matar a Lorenzo tras la intervención del Asesino Ezio Auditore da Firenze, aunque sí dio muerte al hermano del príncipe, Giuliano.

Con las revueltas armándose contra los Pazzi por toda Florencia, Francesco y sus aliados capturaron el Palazzo della Signoria y se resguardaron en la cima de éste, empleándolo como fortaleza. A pesar de que Francesco pidió ayuda a sus fuerzas, no logró superar las habilidades de Ezio Auditore, y éste le dio muerte no mucho después. Tras los eventos, y para enviar un mensaje a los conspiradores, el cadáver de Francesco fue arrojado colgando desde la torre del palazzo, con lo que el resto de los perpetradores de la masacre se dispersaron por diversas regiones de Toscana.

Entrada en la base de datos Editar

Zw-francescodepazzi.png

Imagen de Francesco de Pazzi en la base de datos de AC II.

"Fecha de nacimiento: 1444.

Ocupación: noble, banquero.

Francesco de Pazzi. Nacido noble en una ciudad fascinada por los Medici, recién enriquecidos, a Francesco le enseñaron a odiar a la clase media y su rápido ascenso social. Observó con desaliento cómo el banco de los Medici eclipsaba al suyo y siglos de influencia en el gobierno de Florencia se escapaban entre sus dedos. Parece que el español le ha ofrecido una solución. En vez de competir en algo tan sórdido como la banca, Francesco solo tenía que hacer una cosa por los templarios, lo justo para poner a la clase media en su sitio: Matar a los Medici. Giovanni Auditore intentó detener a Francesco y encarcelarlo, pero los templarios se ocuparon de él".

BiografíaEditar

Vida tempranaEditar

«Francesco de' Pazzi es muchas cosas, y ninguna de ellas es algo bueno, pero yo nunca pensé que sería capaz de matar a alguien.»
María Auditore da Firenze[fte]

Francesco de' Pazzi nació el 28 de enero de 1444 en la República Florentina, siendo miembro de una de las familias banqueras más poderosas de la ciudad, y presenciando durante sus primeros años la llegada al poder de una casta opuesta, la familia Médicis.[1][3]

FrancescoInfluence.PNG

Francesco observa airado la ostentación del gobierno Médici durante el mandato de Lorenzo I.

Durante su juventud, Francesco fue instruido en la disciplina bancaria por otros miembros de su familia, y adquirió un desprecio particular hacia la clase media, viendo a los poderosos como individuos que debían ejercer su punto de ventaja como una herramienta para oprimir a los inferiores. El príncipe Lorenzo el Magnífico, además de tener un origen humilde, era visto por la familia de Francesco como un trepador social principalmente por su idealismo, el cual abogaba por el envolvimiento del pueblo en las principales instancias de la república, promoviendo principios de cultura a las masas, educándolas y brindándoles participación especial. Este nuevo periodo que marcó a la Florencia del siglo XV fue conocido como "Renacimiento", y surgió con la figura del principal enemigo de los Pazzi.[1][3]

En 1459,[4] Francesco tuvo a un hijo al que llamó Vieri, al que brindó desde temprano todo tipo de atenciones, valiéndose de su cualidad de noble para formarle debidamente y criarle con opulencia. No obstante, con el paso de los años Francesco descuidó de su hijo, e incluso terminó por darle gran parte de su dinero para que lo utilizase como medio de entretenimiento, y poco cuidó por sus actividades, ambiciones o ideas en las décadas posteriores.[3] Además de Vieri, Francesco tuvo también una hija, Viola.[2]

Para el año de 1476, Francesco acudió al cardenal Rodrigo Borgia—líder en ese entonces de la Orden Templaria resurgida—y al Papa Sixto IV como un banquero molesto de la República de Florencia que se había visto perturbado en su negocio por los controles impuestos por el monarca populista. Tanto Borgia como Sixto ansiaban el control de Florencia, ya que esta era una de las principales potencias italianas, pero Lorenzo el Magnífico se había jactado de solidez económica y seguridad militar para estar lo suficientemente consolidado como gobernante y podía por tanto prescindir con libertad de complacer los deseos del Santo Padre sin temor a repercusiones directas. Francesco, dispuesto a ayudar a los Templarios si éstos aseguraban que los Pazzi obtuvieran control de la república con la caída de los Médicis, fue comisionado junto a su tío, Jacopo—quien tenía relaciones cordiales con Lorenzo—y su hijo para preparar un impecable y silencioso golpe de Estado, de esta forma acabando con el gobierno demagógico.[3]

FrancescoyRodrigo.png

Francesco de' Pazzi es reclutado en la Orden Templaria por Rodrigo Borgia.

Conspiración contra Lorenzo el Magnífico (1476-1478)Editar

Obstáculos en FlorenciaEditar

A finales de diciembre, el envolvimiento de la familia Pazzi en las conspiraciones de los Templarios se hizo más evidente. Sixto IV, actuando además para asesinar a otros monarcas en diversas regiones enemistadas con el papado, orquestró junto con Borgia el asesinato del duque milanés, Galeazzo María Sforza—quien era aliado de Lorenzo de Florencia—de esta forma quebrantando aun más la fragilidad en que se encontraban los potentados de la casa Médici en la Toscana.[5][3]

En otros de sus intentos por imponerse sobre Florencia sin obtener el favor de Lorenzo de' Medici, Sixto IV asignó al clérigo Francesco Salviati como arzobispo de Pisa, un dominio de la República Florentina. Lorenzo, iracundo por la decisión autoritaria y despótica del papa, hizo uso de fuerza militar para impedir que Salviati tomara posición del cargo comisionado por Su Santidad, de esta forma aumentando las tensiones entre su gobierno y los Templarios.[1][3] Para mas informacion contactarse con este facehttp://www.facebook.com/cesardavidm Jacopo de' Pazzi, viendo que muchas personas influyentes y cercanas a los Médicis habían adquirido un particular odio hacia la familia, reunió al grupo de individuos y los preparó para tener una participación directa en la conspiración, de esta forma también asegurándoles puestos importantes una vez que hubieran depuesto el gobierno. Estos eran Salviati, el banquero Bernardo Baroncelli, el monje Antonio Maffei y el administrador Stefano da Bagnone. Jacopo no deseó involucrarse por completo en el complot, por lo que dejó la ejecución de los monarcas y la conducción del golpe a cargo de su sobrino.[1][3]

En diciembre de ese mismo año, el Asesino Giovanni Auditore—un aliado de gran confianza de Lorenzo el Magnífico—descubrió el rol de Francesco de' Pazzi en los desesperados intentos de destitución de monarcas por parte del papado, al investigar sobre el homicidio del duque Sforza. Por esta razón, el noble emitió una orden preventiva en el tribunal florentino para que Francesco fuese encarcelado hasta que hiciera más investigación al respecto. El confaloniero Uberto Alberti—otro agente de los Templarios—obedeció las órdenes del Asesino. No obstante, actuando bajo las órdenes del mismo Rodrigo Borgia, liberó a Francesco de la cárcel y mandó a capturar a la familia de Giovanni cuando Lorenzo y su familia viajaron por unos días a Villa Careggi. No mucho después, para facilitarle el trabajo a los conspiradores, Alberti sentenció a los Auditores al cadalzo bajo un cargo falso de traición.[3][2]

PreparativosEditar

Francesco: «Todos estamos listos para asaltar el Duomo mañana en la mañana, Signore. Hemos preparado el cebo, pero no ha sido fácil. El idiota de su hermano continúa cambiando sus planes…»
Bernardo: «Sì! (¡Sí!) ¡Hasta tendremos que asegurarnos de que Giuliano siquiera se levante temprano para acudir a misa mañana!»
— Francesco de' Pazzi y Bernardo Baroncelli bromean irónicamente antes de llevar a cabo el golpe contra los Médici[fte.]
WGA 10 v.png

Francesco, Vieri y Jacopo hacen el juramento templario frente al cardenal Borgia.

El confaloniero Alberti eventualmente fue muerto por uno de los hijos de Giovanni, Ezio, que posteriormente huyó a la aldea de su tío—el condotiero Mario Auditore—en Monteriggioni.[3][2]

La ciudad en la que estaban apostados los Auditores tenía constantes disputas con el dominio que fue dejado a cargo de Vieri de' Pazzi, la ciudad aledaña de San Gimignano. Entre estas tensiones, Francesco sostuvo una breve correspondencia con su amigo, el arquitecto Giovanni Giocondo—quien tenía también relaciones cercanas y cordiales con Vieri—para que evaluara a su hijo y le dijera sobre sus actitudes irracionales y de sádica naturaleza. Tanto Francesco como Giocondo sostuvieron su conversación por un tiempo, hasta que Vieri descubrió las cartas y se deshizo de Giocondo al punto de que Francesco no volvió a saber de él.[3]

En la primavera de 1477,[2] Francesco, Jacopo, Vieri y Rodrigo Borgia se reunieron en San Gimignano para discutir sobre sus principales roles en la operación que se llevaría a cabo un año después. El cardenal asignó a Francesco la tarea de asesinar a Lorenzo y a su hermano, el noble Giuliano, trabajando en conjunto con los hombres reclutados para el plan por su tío, mientras que a Vieri le tocó la misión de coordinar a los mercenarios en San Gimignano y a Jacopo la empresa de calmar a los ciudadanos en Florencia cuando ya hubieran caído los Médicis. El hijo de Francesco expresó que Mario Auditore continuamente atentaba contra sus fuerzas, volviéndose imposible para él mantener el control de los pequeños ejércitos apostados allí. Francesco opinó que el condotiero—al igual que su difunto hermano—siempre habían sido un obstáculo para sus planes, mientras que Borgia aseguró que solo sería cuestión de tiempo para acabar con los Asesinos.[3]

Sin embargo, la noche en que Francesco y sus aliados regresaban a Florencia, San Gimignano fue atacada por Mario y Ezio Auditore en un cruento enfrentamiento, y en su desenlace fue asesinado Vieri de' Pazzi, quien, a pesar de lo sucedido, no divulgó ninguno de los detalles de la conspiración a sus atacantes antes de morir.[3]

AFrancesco&Jacopo.png

Francesco y Jacopo discuten sobre la conspiración en las catacumbas de Santa María Novella.

Francesco de' Pazzi tomó sin mucha sorpresa la noticia, habiendo anticipado la pronta caída de su hijo al leer las cartas de Giocondo. El 25 de abril de 1478, Francesco y sus aliados se reunieron con Borgia en las catacumbas de la iglesia florentina Santa María Novella. Para asegurar su seguridad y la de sus aliados, Francesco pagó a un grupo de guardias florentinos para que custodiaran la cripta de la iglesia mientras se llevaba a cabo su reunión. Durante el encuentro, Francesco vio cómo los sicarios pagados por Jacopo hacían despliegue de las armas que tenían pautado usar durante el golpe de Estado—las cuales habían sido proporcionadas por el noble veneciano Emilio Barbarigo. En la reunión, Borgia les informó que Sixto IV había dado el consentimiento de la operación, por lo que los Pazzi y sus hombres actuarían oficialmente en función del papado, siéndoles más sencillo tomar posesión de la ciudad una vez que atacaran. No obstante, aunque todos parecían bastante cómodos con la situación, Jacopo se mostró bastante inseguro y recomendó precaución, aludiendo a que la muerte del hijo de Francesco era muy pronta para formarse expectativas de un plan que todavía no se había ejecutado. Francesco, a pesar del establecimiento de su tío, se sintió seguro con como estaban planeando la situación, y afirmó a Borgia que el plan ocurriría sin fallos inesperados, tras lo cual el cardenal se retiró.[3]

Aunque Francesco y el grupo de Templarios no lo sabían, Ezio Auditore había sido guiado hasta las catacumbas de Santa María Novella y espió toda la conversación de los conspiradores, anticipándose a su golpe desde esa noche.[3]

Baños de sangre en el DuomoEditar

«¡Se acabó tu día, Lorenzo! ¡Hoy toda tu familia muere bajo mi espada!»
―Francesco de' Pazzi a Lorenzo el Magnífico durante el ataque en el Duomo[fte]

El día siguiente, todos los Pazzi y sus sicarios se pusieron en posición, y muy temprano en la mañana, Francesco optó por hacer un acto de requisión preventivo. El noble se apareció directamente en el palacio de los gobernantes a tempranas horas de la mañana para esperar a que salieran Lorenzo y su hermano. Apenas se hicieron ver los Médicis, Francesco buscó distraerlos con palabras de camaradería y cordialidad, mientras que al mismo tiempo se valía de ademanes y gestos de confianza hechos solo para asegurarse de que ni Lorenzo ni Giuliano llevaban armas consigo—ya que acudían a misa sin escolta de guardias—e incluso procuró abrazar al hermano del príncipe como si de viejos colegas se tratase.[1][3][2]

No obstante, Francesco y los Médicis no tardaron en llegar a la congregación de feligreces en la Basílica de Santa María del Fiore. En ese momento, antes de que se diera inicio a la misa o que siquiera los monarcas entrasen a la iglesia, Francesco llamó de entre la multitud a Baroncelli, y le señaló la dirección en que Lorenzo y Giuliano saludaban a sus súbditos mientras aguardaban para entrar en la basílica.

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Francesco de' Pazzi ataca a Lorenzo de' Medici.

Extrayendo de sus ropas todo tipo de armas blancas, Francesco y Baroncelli atacaron a Giuliano. Baroncelli fue el primero en apuñalarlo, mientras que el joven noble rogaba por misericordia. Francesco, no obstante, le lanzó palabras de injuria y procedió a darle severas y profundas puñaladas por el rostro, el pecho y la espalda hasta asegurarse de que el hermano del gobernante estaba muerto. Lorenzo, sin embargo, no logró acudir en ayuda a su hermano, ya que Maffei y Bagnone lo hirieron con cuchillos en la espalda y el cuello, dejando al monarca en un estado de suma vulnerabilidad. Fue en ese momento que Francesco empuñó una espada y procedió a atacar a Lorenzo, proclamando que ese sería el día de su caída.[3]

Francesco, empezando un fiero combate de espadas contra el príncipe florentino, pidió ayuda de tropas mercenarias que Francesco Salviati había llevado en persona a la ciudad. Todos los soldados, no obstante, fueron muertos por la guardia local de los Médicis y la intervención de Ezio Auditore. Francesco sostuvo un duelo con el joven Asesino, pero no logró vencerlo y huyó desesperado al estar al borde de la muerte.[3]

MuerteEditar

Ezio: «Ahora Firenze te juzgará por lo que has hecho.»
Francesco: «Se acabó… todo está perdido…»
Ezio: «Meglio essere felici in questa vita che aspirare a esserlo nella prossima. (Mejor estar feliz con esta vida que aspirar a estarlo en la próxima) Requiescat in pace. (Que en paz descanses)»
— Ezio Auditore da muerte a Francesco de' Pazzi[fte.]

Mientras las tropas de Salviati y los soldados leales a la Casa de Medici se disputaban el control de Florencia, Francesco requirió de la ayuda de sus aliados y de mercenarios para obtener un punto de ventaja sobre el monarca ausente. Así, el noble Pazzi empleó diversas compañías armadas de guardias para tomar el Palazzo della Signoria, la sede del poder tribunal florentino, de esta forma atestándose en una de las más fortalecidas estructuras de la ciudad, y secuestrando toda posición de ventaja que sus enemigos pudieran tener sobre él.[3]

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Ezio Auditore sujeta a Francesco en sus últimos momentos.

No obstante, el hecho de que Lorenzo sobreviviese motivó a sus leales ciudadanos y soldados a continuar la lucha contra los invasores. Ezio Auditore, actuando en consonancia con la familia del gobernante, se encaminó al palazzo en medio de tumultos y hordas de soldados armados. Francesco logró distinguir al joven desde la cima del palazzo, gritando de inmediato a sus guardias que le diesen muerte.[3]

El Asesino, sin embargo, eludió o mató a muchos de los soldados de Francesco, y logró llegar hasta el lugar en el que este se encontraba. El noble, a pesar de pedir la ayuda de más guardias, no tuvo escapatoria del Auditore, por lo que ejecutó un salto de fe desde su posición hasta el suelo.[3]

Tras eso, Francesco huyó horrorizado por las calles de Florencia buscando escapar de su agresor. No obstante, fue eventualmente asesinado por Ezio. Antes de morir, Francesco se lamentó de sus nefastas decisiones, con lo que Auditore lo dejó para que desangrara.[3]

LegadoEditar

«Jamás pensé que sería capaz de desear tan fervientemente la muerte de otros.»
―Lorenzo de' Medici hablando de Francesco de' Pazzi[fte]

Poco después del asesinato de Francesco, Jacopo de' Pazzi reunió a las masas de la población complacientes de los Pazzis y las congregó frente al Palazzo della Signoria. Los hombres y mujeres aclamaron severos gritos de un falso sentido de libertad, guiados por Jacopo, creyendo que tal vez la familia había logrado utilizar su autorización papal para deponer exitosamente al principado.[3]

Francesco hanged from that building.jpg

El cadáver de Francesco de' Pazzi es lanzado desde el Palazzo della Signoria.

Sin embargo, para la horrible sorpresa de todos los presentes, los seguidores del gobierno Médici arrojaron colgando el cadáver de Francesco desde la cima del palazzo, queriendo evidenciar con esto que el príncipe y sus defensores habían triunfado. Los conspiradores, horrorizados, se dispersaron por la Toscana, solo para ser cazados por Ezio Auditore durante los próximos años, hasta que en el transcurso de la década de 1480, los Médicis ejecutaron a todos los Pazzi por haber estado involucrados en la conspiración, y el mismo Rodrigo Borgia traicionó y mató a Jacopo por haber fracasado.[3]

Tanto Francesco como su familia quedaron con el sello de la infamia en la historia de Florencia y de toda Italia. Rodrigo Borgia no logró destituir a los Médicis de su gobierno, a pesar de ser nombrado papa en 1492. No obstante, debido a la muerte de Lorenzo el Magnífico ese mismo año, el fray dominico Girolamo Savonarola asumió control formal de la república para 1494, desterrando al hijo de Lorenzo, e instalando un régimen teocrático, aunque finalmente siendo depuesto en 1498. Ese mismo año, tras la intervención del Papado en la Signoria y la muerte de Carlos VIII de Francia, Florencia perdió su estatus de república, siendo dejada a cargo de la Casa de Soderini, aunque los Médicis regresaron en 1512.[1][3]

En 2012, el historiador inglés Shaun Hastings realizó un video corto explicativo sobre la vida de Francesco, su formación como noble y su rol en la conspiración de los Pazzi para ser visto por el Asesino Desmond Miles, que revivía las memorias genéticas de su ancestro del Renacimiento, Ezio Auditore da Firenze.[3]

Personalidad y rasgosEditar

«¡Tú otra vez! ¿Por qué no estás muerto? ¡Hombres, aniquílenlo!»
―Francesco de' Pazzi a Ezio Auditore[fte]

Francesco de' Pazzi fue uno de los nobles con mayor elaborada doctrina de clacismo del Renacimiento italiano, siendo su familia la segunda casa de banqueros más poderosa e influyente de la República Florentina, desarrollando por tanto un desprecio particularmente grande hacia las clases sociales menores y a los gobernantes que buscaran satisfacer propósitos otros más que los de la nobleza.[3]

Los Pazzi instruyeron a Francesco en costumbres no muy propias de la nobleza pero comunes de la época, las cuales incluían repercusiones por métodos sangrientos y poco efectivos. Fue por esta razón que Francesco adquirió un especial odio hacia la familia Médici cuando ésta obtuvo la monarquía de Florencia para finales del siglo XV, enemistándose con muchas de otras castas nobles aliadas con la familia "populista".[3]

FrancescoClaseMedia.png

Francesco de' Pazzi exhibía su clasismo por medio de prácticas crueles y degradantes.

En un desesperado intento de deponer al príncipe Lorenzo I, Francesco se unió al sanguinario grupo de Rodrigo Borgia, quien denominaba a ciertos hombres de sobrada riqueza e influencia para asestar golpes directos contra las familias enemistadas con el sumo pontífice. Confiando en que resultaría el derrocamiento de los Médicis, Francesco se dedicó a llevar el plan en sus fases más sangrientas, asesinando de manera implacable al hermano del príncipe florentino y haciendo uso de los sicarios contratados por su tío, el cual, no parecía compartir tanto su apreciación simplista, subestimadora y extremadamente clasista de la disparidad entre los polos del gobierno y el pueblo de Florencia.[3]

Fueron estos arranques de actitud los que distanciaron a Francesco de su familia en la búsqueda del poder del Estado florentino, y los que le ocasionaron su muerte al menospreciar al Asesino Ezio Auditore, un poderoso aliado de la familia a la que deseaba destituir del trono.[3]

RelacionesEditar

Familia PazziEditar

«¡Haz el favor de no subestimar a nuestros enemigos, Francesco! ¿O acaso ya has olvidado cómo fue muerto tu hijo?»
Jacopo de' Pazzi a su sobrino, Francesco[fte]

Francesco de' Pazzi adquirió casi todas sus ideas sobre la división de las clases de su familia, a pesar de que, no obstante; consideraba las tareas que pudieran elevar el estatus de su casa más primordiales que la banca, labor a la que su familia se había dedicado durante décadas. Este descuido fue uno de los que permitió el ascenso al poder de los Médicis, a quienes después tanto despreció.[3]

Francesco aparentemente no era muy cercano a su hijo Vieri. El joven hijo de Francesco desarrolló una conducta sanguinaria bastante afín a la de su propio padre, si bien buscando influencia y modelo ejemplar más en su tío y otros hombres, ya que Francesco descuidó mucho de Vieri y prefirió darle dinero para que éste resolviera su propia vida en lugar de formarlo personalmente en su juventud. Fue por esta razón que el hijo de Francesco se convirtió en un hombre guiado por sus caprichos y prejuicios, y que fue capaz de conductas bastante inhumanas para obtener lo que ansiaba lograr.[3]

En un intento por cambiar la preocupante conducta de Vieri, Francesco le pidió a su amigo Giovanni Giocondo que observara al joven detenidamente y le diera sus apreciaciones sobre su comportamiento. El arquitecto estuvo de acuerdo con muchas de las afirmaciones del padre, pero sostenía que las actitudes de Vieri eran corregibles si él lo supervisaba y ejercía su labor paternal. No obstante, esto nunca se dio, y Francesco finalmente se vio más complacido uniéndose a los Templarios y trabajando para ellos que complaciendo a su familia.[3]

TemplariosEditar

«Lampugnani, Olgiati y Visconti son certeramente culpables del crimen, aunque varias otras familias también están implicadas, entre ellas nuestro mismo Francesco de' Pazzi.»
Giovanni Auditore da Firenze en una carta escrita a Lorenzo el Magnífico en 1476[fte]

Francesco de' Pazzi consideró pertinente involucrar a su familia en las crecientes filas de la Orden Templaria de Rodrigo Borgia y Sixto IV. Como de costumbre, los líderes de la orden se valían de nobles y mercenarios pagados para destituir de los principados a los monarcas enemistados o que obstruyesen con los propósitos de la Santa Iglesia, y la propuesta de un gobernante complaciente a los deseos del papa en la República Florentina convenció al cardenal y al pontífice.[3]

Francesco aceptó e incluso se ofreció personalmente para ejecutar acciones sangrientas en nombre de sus nuevas alianzas, siendo el que nada menos conduciría a los sicarios de su tío en el golpe contra los Médicis. También el envolvimiento de Francesco con los Templarios lo hizo descuidar de su hijo, y poco importó sobre la muerte de éste en el preámbulo de la ejecución del complot.[3]

Familia MédiciEditar

«¡Francesco de' Pazzi! ¡YO LO MATARÉ! ¡ACABAREMOS CON TODA SU FAMILIA EN LA CIUDAD! ¡SERÁN BORRADOS!»
―Lorenzo de' Medici después del atentado de los Pazzi contra su vida.[fte]
Francesco The Hypocrite.PNG

Francesco de' Pazzi abraza hipócritamente a Giuliano de' Medici asegurándose de que estuviera desarmado.

Francesco de' Pazzi tenía el mayor rencor y odio hacia los Médicis que hacia cualquier otra familia noble, y fue esta la principal causa que lo hicieron conspirar con Borgia y su gente. No obstante, a pesar de que su propio tío trataba las relaciones con Lorenzo de' Medici de manera pragmática, Francesco veía a éstos como trepadores sociales y ansiaba su pronta caída y ascender al trono mismo de la república, buscando ayuda en los Templarios.[3]

No obstante, Francesco de' Pazzi sostuvo también cierta hipocresía para engañar a los Médicis, fingiendo actos de camaradería con Giuliano de' Medici poco antes de asesinarlo personalmente, aunque solo procuraba cersiorarse de que estaba desarmado como acto preventivo.[3]

Familia AuditoreEditar

«Él siempre ha sido un problema, igual que el maldito bastardo de su hermano»
―Francesco hablando de Mario Auditore y de su hermano, Giovanni[fte]

La familia Pazzi sostuvo desde siempre una rivalidad notable con otra casta banquera, aunque de mucha menor influencia, la cual era la casa de Auditore. Sin embargo, esta diferencia se incrementó cuando para el momento en que Francesco unió a su familia a las filas de los Templarios, el patriarca de los Auditore, el banquero Giovanni, se convirtió en un importante Asesino y aliado radical de Lorenzo el Magnífico.[3]

Francesco también veía a los Auditores en el mismo sendero de los Médicis, ya que ellos no eran natales de Florencia, pues su patriarca había emigrado desde Monteriggioni a mediados del siglo XV y establecido allí a su familia iniciando carrera en la banca, campo en el que los Pazzis tenían sobrada experiencia.[3]

La subestimación de Francesco probó serle un impedimento para el desarrollo de sus planes en tres ocasiones que para él resultaron fatales: el asesinato de su hijo Vieri en San Gimignano, el cual, de haber querido, hubiese impedido. También sobra destacar el fallido intento de homicidio de Lorenzo de' Medici y la posterior muerte del mismo Francesco a manos de uno de los hijos de Giovanni.[3]

Entre bastidoresEditar

Francesco de' Pazzi apareció por primera vez en el videojuego de 2009 Assassin's Creed II, sirviendo como el tercer objetivo de asesinato en el juego, y posteriormente en la novelización del mismo. En el juego fue interpretado por el actor de voz Andreas Apergis, quien también proporciona la voz de Ludovico Orsi en éste.

En la novelización de Assassin's Creed II, Francesco vuelve a entablar duelo con Ezio Auditore en el Palazzo Vecchio y muere a manos de éste cuando el Asesino lo apuñala cuatro veces en venganza por la muerte de su padre, la de sus hermanos y la de Giuliano de' Medici, tras lo cual el Pazzi pide al Auditore que llame a un sacerdote, desangrando hasta morir. No obstante, al ser más conocidos y tratados los eventos conforme a la sucesión y cronología establecida en el videojuego, este artículo parte de la versión del mismo.

Registros históricos señalan que Francesco de' Pazzi nunca se casó ni tuvo hijos, y que su participación en el intento de derrocamiento del trono florentino fue más sangrienta de como es presentado en el juego, ya que él y los conspiradores incluso arrancaron y comieron de partes del cuerpo de Giuliano de' Medici al ser éste asesinado dentro de la Basílica de Santa María del Fiore. También, la consolidación de Lorenzo en el poder ocasionó que Francesco y todos sus aliados fuesen capturados, desfigurados, castrados, muertos y lanzados colgando desde la cima del Palazzo della Signoria. Este suceso fue documentado nada menos que por Leonardo da Vinci, quien, al vivir en Florencia durante 1478, fue testigo de los acontecimientos e incluso realizó un boceto en el que pueden verse a los Pazzis y sus sicarios colgando asesinados desde la punta del palazzo.

Hoy en día, al ser Lorenzo de' Medici un personaje histórico querido, respetado y admirado por documentadores de la historia universal, Francesco es visto como una de las figuras que impidieron e incluso socavaron el progreso de la República Florentina hasta que ésta se convirtiera en una simple ciudad para finales del siglo XV, y no en el poderoso hegemón monárquico que hubiese podido ser.

AparicionesEditar

Notas y referenciasEditar

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