Wikia

Wiki The Assassin's Creed

Uberto Alberti

Comentarios0
1.381páginas en el wiki
Eraicon-AC2Eraicon-RenaissanceEraicon-LineageEraicon-featured

Uberto Alberti
Zw-ubertoalberti
Información biográfica
Nombre completo

Uberto Alberti

Nace

1416[1]

Muere

31 de diciembre de 1476
Florencia, Italia (60 años)[2]

Información política
Afiliaciones
Información out-universe
Aparece en
Actor/actriz

Michel Perron

Actor/actriz de voz

Michel Perron

«Uberto Alberti. Amigo de confianza de la familia Auditore… Según los libros de historia, este sujeto era un santo: procesaba a los homicidas y violadores, a los peores criminales. Además, era uno de los mejores abogados de Italia y ganaba todos sus casos, a pesar de que era bien sabido que era autodidacta.»
Shaun Hastings hablando de Uberto Alberti[fte]

Uberto Alberti (1416 – 1476) fue un noble florentino que se convirtió en confaloniero de Lorenzo de' Medici a mediados del siglo XV. Además de ser un destacado abogado, Alberti obtuvo una reputación de ser un excepcional juez que actuaba para servir al pueblo, ejerciendo su poder desde la corte del Palazzo della Signoria. Entre sus aliados estaba la Casa de Medici que tan gustosamente gobernaba Florencia, y la familia Auditore, de la cual sabía que estaba directamente involucrada en los rangos de los Asesinos.

Poco antes de ser confaloniero, Alberti se vio con responsabilidades bancarias ante los Medici cuando sus bienes fueron confiscados y a él y a su familia se les desalojó de su hogar. Alberti, enfurecido por las acciones del gobierno, decidió recurrir a Rodrigo Borgia y a su orden de Templarios resurgidos. Ellos, trabajando en conjunto con la familia Pazzi, le ofrecieron a Alberti un título y tierras para prosperar si colaboraba con lo que sería un un ataque a Florencia desde dentro. Alberti aprisionó a Francesco de' Pazzi cuando el Asesino Giovanni Auditore lo acusó de conspiración, pero terminó liberándolo y sentando las bases para la captura de los Auditore. A finales de 1476, cuando Lorenzo de' Medici se ausentó de Florencia, Alberti usó su poder como confaloniero de justicia para encarcelar a Giovanni y a dos de sus hijos en la torre de la Signoria bajo la acusación de traición a los Medici. Posteriormente, el otro hijo de Giovanni, Ezio, le llevó al confaloniero unos documentos y una correspondencia entre su padre y Lorenzo de' Medici que probaban la lealtad de la familia. Alberti, mintiéndole al joven que arreglaría el asunto la mañana siguiente, se deshizo de los documentos, y sentenció a los Auditore a la horca.

A finales de ese mismo año, cuando Lorenzo regresó de sus viajes, Alberti asistió junto al monarca a una exposición de una obra del artista Verrocchio. No obstante, Ezio, vistiendo las ropas de un Asesino, dio muerte al confaloniero apuñalándolo con una Cuchilla Oculta. En el año 2012, el historiador inglés Shaun Hastings hizo un vídeo corto donde explicó la vida de Uberto como confaloniero, y aclaró que los libros de historia lo habían elogiado como menos lo ameritaba.

BiografíaEditar sección

Vida temprana y litigioEditar sección

«Ahora que he estado investigando en los archivos de Abstergo, me doy cuenta de un detalle en particular que resulta ser escalofriante si cultivabas una admiración especial por Alberti. Una pequeña mancha que lo convierte en un despreciable personaje perdido en la historia; la encontré.»
―Shaun Hastings hablando de la traición de Alberti al gobierno florentino[fte]
UbertoAlbertiCard

Uberto Alberti frente al Palazzo della Signoria.

Uberto Alberti fue un noble florentino que nació en el año 1416, y que se vio ubicado dentro de una de las muchas familias que vieron el surgimiento de la familia Medici al poder de la República. Tras haberse formando sin educación formal en el ámbito de derecho y forjándose carrera como un renombrado y respetado abogado, Uberto se convirtió en un militante político del ala radical de los aliados de los Medici. A mediados del siglo XV, Uberto Alberti ya era un litigador conocido por toda Italia como uno de los hombres más aptos para el trabajo, a pesar de que carecía de un título de estudio y ejercía su profesión empíricamente, tuvo la gratitud de ciudadanos florentinos al ganar juicio contra oficiales corruptos, homicidas, violadores y demás criminales calificados de ser literalmente "masas de escoria" para la ciudad.[1]

Ya habiéndose casado y tenido hijos, Alberti recibió un plazo por parte de la Casa de Medici de pagar sus deudas o de lo contrario su familia se vería afectada financieramente. El abogado, ignorando los casos debido a que tomaba en cuenta su prestigiosa posición dentro de las cortes florentinas, se vio obligado a dejar sus posesiones materiales bajo el control de los Medici y evacuar a su familia de su hogar, cultivando desde entonces un rencor hacia la casa gobernante y un deseo de venganza insaciable.[1]

Para 1476, Alberti se había convertido en confaloniero del monarca de ese entonces, Lorenzo I, quien lo convirtió en jefe de la corte y le otorgó poderes especiales para actuar en su nombre en caso de que se ausentara, operando desde el tribunal del Palazzo della Signoria. En ese momento, Alberti se alió con los Caballeros Templarios resurgidos, aunque estos estuvieran en contra del mandato de Lorenzo y desearan derrocarlo, el confaloniero aceptó su petición de actuar en lo que sería un inevitable cambio en la estructura del gobierno, a cambio de lo que significaría un gran progreso para su familia, teniendo la certeza de que sería dueño de tierras y que le sería dado un título nobiliario.[1]

La conspiración templaria (1476)Editar sección

«(A Giovanni) El hombre que capturaste, ¿no ha dicho nada todavía?»
«A nosotros sí nos dirá lo que sabe.»
―Lorenzo de' Medici y Uberto Alberti[fte]

Como la familia Medici se había aliado con la Orden de los Asesinos, Uberto lidiaba directamente como confaloniero con varios de los miembros de la familia Auditore que se había mudado a Florencia, especialmente con el padre, Giovanni.[3]

A la mitad del año 1476, la conspiración de los Templarios fue haciéndose más clara a cada momento, y fueron identificados muchos nobles que participaron constantemente en la planeación y ejecución de planes para derrocar a monarcas y duques de estados italianos y colocar en sus lugares a arrendatarios que sirvieran a los Templarios. Durante ese año, el Templario Rodrigo Borgia fue identificado dentro de la ciudad de Florencia, y aunque él en persona había hecho preparativos junto con Uberto Alberti para boicotear el gobierno de Lorenzo, el confaloniero se vio obligado a dar la orden de su captura de modo que pudiera seguir como miembro leal a la monarquía florentina.[3]

Uberto Alberti along with Lorenze de medici and Giovanni

Uberto Alberti leyendo la carta templaria en compañía de Lorenzo de' Medici y Giovanni Auditore.

Giovanni Auditore interceptó un grupo de hombres que viajaban con Borgia, y aunque no logró apresar a este último, capturó a uno de sus acompañantes, a quien llevó al Palazzo Medici y ante Su Magnificencia y el Confaloniero de Justicia para que fuese interrogado por su participación con los conspiradores. Lorenzo preguntó detalles sobre la investigación que Giovanni había hecho con respecto a los planes de los Templarios, y con la posterior tortura e interrogatorio del hombre que había sido capturado, se descubrió que los Templarios de Borgia planeaban derrocar a Galeazzo María Sforza, duque de Milán, y aliado de confianza de los Medici. A pesar de que Giovanni Auditore viajó a Milán para impedir el golpe de estado, fracasó en su intento, y el duque fue sustituido por un miembro de la jerarquía templaria.[3]

No obstante, durante el baño de sangre en Milán, el Asesino Giovanni había descubierto que los atacantes provenían de la ciudad de Venecia, al dar con un real de oro que uno de los arrendatarios portaba en una mochila y ver en este el símbolo del león alado. Tras viajar allá y despojar de una carta a un mensajero enviado por la familia Barbarigo a Roma, Giovanni Auditore regresó a Florencia, donde Lorenzo de' Medici abrió la carta y dejó ver que estaba encriptada. Uberto Alberti, sorprendido por el hallazgo pero consciente de que sus aliados Templarios no deseaban que el contenido de la carta fuese descubierto por el gobernante florentino, le dio esta al monje Antonio Maffei, quien exitosamente decodificó la carta para Alberti, y éste, a su vez, ocultó su contenido de los Medici y de Giovanni.[3]

Tras mentirle a Lorenzo y a Giovanni Auditore, Alberti pidió a otro monje que realizara a mano una copia exacta de la carta, explicando falsamente al mandatario florentino y al Asesino que la carta original no había podido ser decodificada y que como su sello original se había roto, necesitaban duplicarla. Posteriormente, Lorenzo asignó a Giovanni la tarea de viajar a Roma y entregar la carta al contacto de los Barbarigos.[3]

Traición a la República FlorentinaEditar sección

«Estos documentos que me has entregado contienen evidencia de una conspiración llevada a cabo en contra de tu familia. Mañana, durante su audiencia, presentaré personalmente estos documentos y quedarán en libertad. No te preocupes, Ezio, todo saldrá bien.»
―Alberti le miente a Ezio Auditore sobre el juicio de su familia[fte]

La carta finalmente llegó a manos del Papa Sixto IV, y después de que Borgia negociara con éste los preparativos para atacar Florencia, Alberti recibió órdenes del Templario de estancar los procedimientos judiciales en la ciudad. No obstante, Giovanni Auditore—tras enfrentar a Borgia en persona—investigó sobre las participaciones de la familia Pazzi en los eventos, y frontalmente acusó a Francesco de' Pazzi de ser un traidor, emitiendo una orden de arresto al confaloniero ejerciendo su derecho como banquero aliado de la familia real.[3][1]

Uberto und Ezio

Uberto Alberti engaña a Ezio Auditore.

Uberto Alberti aprisionó a Francesco de' Pazzi en diciembre de 1476, y durante ese mismo periodo se reunió con Giovanni Auditore para hacerlo creer que los intentos de los conspiradores por arremeter contra el gobierno florentino habían fracasado, y con ésto dejando desprevenido al Asesino.[1] El día 28,[2] Lorenzo de' Medici requirió viajar fuera de Florencia por unos días, y durante este tiempo, Alberti liberó a Francesco de' Pazzi, y también emitió una orden de captura de la familia Auditore bajo el cargo de traición. Aunque los guardias no apresaron a la madre y a la hija de la familia, y no lograron capturar a uno de los hijos, encarcelaron a Giovanni y a dos de sus hijos, Federico y Petruccio en la torre del Palazzo della Signoria.[1]

La noche de ese mismo día, Alberti se reunió con Rodrigo Borgia en su casa cerca del distrito San Giovanni, y para sorpresa de ambos fueron visitados por el hijo de Giovanni que no había podido ser atrapado, Ezio. El joven, vistiendo la túnica de Asesino de su padre, entregó al confaloniero unos documentos que aparentemente habían estado en posesión de la familia, y que probaban la lealtad de la familia Auditore al gobierno de los Medici. Alberti, al ver la inocencia y desenvolvimiento del muchacho con respecto a los eventos que estaban ocurriendo, trató de aprovecharse de él diciéndole que todo estaría bien y que arreglaría las cosas durante su audiencia en la corte el día siguiente. Aunque el confaloniero también intentó hacer que Ezio entrara a su casa para poder apresarlo por medio de una invitación, el joven rechazó la cortesía y luego se marchó.[1]

Ejecución de los AuditoreEditar sección

«En la ausencia de alguna evidencia fehaciente de lo contrario, me veo obligado a declararlos culpables, y por lo tanto aquí en este día son sentenciados… ¡A LA MUERTE!»
«¡Tú eres el traidor, Uberto, y uno de ellos! ¡Quizá tomes nuestras vidas ahora, pero nosotros tomaremos la tuya algún día! ¡LO JURO—!»
―Uberto Alberti ejecuta a los Auditore[fte]
LMS 1 v

Uberto Alberti y Rodrigo Borgia poco antes de dar la orden de ejecución de la familia Auditore.

Al día siguiente, los Auditore fueron llevados al cadalzo situado enfrente de la iglesia Santa María Novella en lugar de pasar previamente por un juicio, y allí el confaloniero ordenó que fuesen atados a sogas y que el verdugo se preparase para accionar el mecanismo de ejecución.[1]

Alberti, pronunciándose como confaloniero en nombre de Lorenzo el Magnífico, declaró que los Auditore habían sido acusados de traición a la familia Medici, y que por lo tanto serían colgados en la horca. Al último momento, Alberti preguntó si había evidencia que negaran los cargos, a lo que Giovanni aterrorizado respondió que su hijo se la había enviado a Alberti la noche anterior. El confaloniero se desentendió alegando que desconocía la existencia de tales documentos, y que, al no existir ninguno, sentenciaba a los Auditore a la muerte. Giovanni gritó con furia a Uberto, afirmando que él y sus hijos podrían morir, pero que no mucho después el muerto sería Alberti, tras lo cual el verdugo accionó la palanca y éstos murieron.[1]

Ezio Auditore, que reveló que había estado presente en la ejecución como parte de las masas que presenciaban el horrible espectáculo, amenazó a Alberti de muerte, tras lo cual el confaloniero ordenó a los guardias que lo aprehendiesen. Aunque el joven trató de defenderse, los hombres de Alberti terminaron por superarlo, y con esto se vio obligado a correr lejos del sitio.[1]

Tras haber cumplido su parte del acuerdo que había forjado con los Templarios, Alberti se dedicó a escribir una carta dirigida a su esposa donde contaba la razón por la que había traicionado a los Auditore, aunque no tuvo el coraje para entregarla, por lo que la mantuvo consigo deseando poder hacerlo algún día.[1]

MuerteEditar sección

Artículo principal: Asesinato de Uberto Alberti

«Hubieras hecho lo mismo… para salvar a quienes amabas.»
«Así es. ¡Y lo hice!»
―Ezio Auditore asesina a Uberto Alberti[fte]

Una vez que Lorenzo de' Medici regresó a la ciudad y se enterase del juicio empírico por el que habían sido procesados los Auditore, los cargos en su contra y la forma en que fueron muertos, requirió reunirse con el confaloniero. Alberti, ya distanciándose de Lorenzo previendo lo que creía que sería su pronta caída, acudió a una exposición de la última obra de arte de Andrea del Verrocchio en la Basílica de la Santa Cruz[1] el 31 de diciembre.[2] El monarca acudió también a la fiesta, y al toparse con Alberti le reclamó que se había excedido de sus privilegios y se había valido de su autoridad para condenar a la muerte a personas por causas subjetivas, ya que Lorenzo sabía bien que los Auditore no lo habían traicionado ni planeaban hacerlo. El confaloniero le reclamó a Lorenzo, refutando que quién era él para hablar de restricciones cuando se había autoproclamado príncipe de la República Florentina; cuando el gobernante negó haber hecho tal cosa, Alberti lo tachó de hipócrita, y que sus palabras y sus acciones habían probado ser una lección tanto para el confaloniero como sus aliados. Fue entonces que Lorenzo sospechó de las lealtades de Alberti, y reparó en su alianza con la infiel familia Pazzi, comentario que fue ignorado por el confaloniero, y del cual prefirió distanciarse.[1]

Uberto2

Uberto Alberti muere a manos de Ezio Auditore.

Una vez adentro de la sala de la exposición, Alberti se reunió con varios invitados antes de que la pintura de Verrochio fuera expuesta. Tras discutir sobre la supuesta traición de la familia Auditore a la realeza, y de injuriar a Giovanni como una persona que había demostrado ser desleal, implacable y sospechosa durante su vida, aunque también afirmó que lo había considerado como un amigo, el confaloniero se vio aterrorizado y solo cuando sus amigos empezaron a separarse dejando ver la figura del joven Ezio Auditore, que caminaba hacia Alberti con una imponente mirada de rabia.[1]

Antes de que el confaloniero pudiera pedir ayuda a los guardias, Ezio lo apuñaló cinco veces en el pecho con una Cuchilla Oculta, y tras eso cayó desangrándose en el suelo. En un breve momento antes de morir, Alberti le dijo a Ezio que hubiese podido hacer lo mismo durante la ejecución de su familia, ya que él mismo confesó que hubiese preferido haber muerto en ese momento sintiéndose mejor por no haber terminado de traicionar a sus amigos, y no como un hombre cobarde varios días después del evento. Ezio, invadido por la ira, contestó que había hecho lo necesario, y despojó al confaloniero de la carta que no había enviado a su esposa.[1]

LegadoEditar sección

Alberti fue recordado como un profesional justo después de su asesinato, y todo registro de traición a la familia Medici o a la familia Auditore fue borrado de los libros de historia, y para el siglo XX era recordado como una figura importante para el establecimiento de la justicia durante la edad de oro de Florencia en la época renacentista.[1]

Aunque la muerte de Alberti significó un inesperado golpe para los Templarios y un obstáculo para adquirir el control de la República Florentina, terminaron lanzando un intento de golpe de estado alrededor de 1478, y el cual involucraba la participación de todos los miembros de la familia Pazzi que vivieran en Florencia. No obstante, ese suceso fracasó, y Lorenzo de' Medici ordenó posteriormente la ejecución de todos los miembros de la familia, y cada uno de sus integrantes y descendientes fue muerto en el transcurso de esa década hasta los últimos años del siglo XV, hecho que además fue afirmado por Lucrecia Borgia en el año de 1503.[1][4]

En el año 2012, el historiador y Asesino inglés Shaun Hastings hizo un vídeo explicativo de la vida de Alberti utilizando imágenes encontradas en el dispositivo Animus, para que fuera visto por Desmond Miles, quien revivía las memorias genéticas de su ancestro, Ezio Auditore.[1]

Personalidad y rasgosEditar sección

«Desde que la familia de Uberto fue desalojada por el Banco Medici, el confaloniero se propuso vengarse y los Templarios le prometieron su apoyo. Además, el padre de Ezio se interpuso en el camino y para colmo Uberto estaba celoso de la influencia que el hombre tenía sobre el gobierno florentino… dos objetivos convertidos en uno, ¿no? Al parecer Uberto aprovechó su elección a la Signoria como el momento oportuno para atacar.»
―Shaun Hastings discute sobre la vida de Alberti[fte]
Uberto Alberti

Alberti exhibiendo su superioridad en el cadalzo de Santa María Novella.

Uberto Alberti fue un hombre sumamente astuto, hecho que se evidenció en su carrera autodidacta pero que sin embargo probaba ser superior a las de su competencia en el litigio—durante la cual se propuso deshacerse del crimen que plagaba en Florencia—y terminó siendo convertido en confaloniero por los miembros de la familia Medici a mediados del siglo XV. Sin embargo, Alberti era una persona que fácilmente podía caer en los deseos de rencor, lo que principalmente se vio cuando mostró anhelos de venganza contra Lorenzo I y su banco, a pesar de que el príncipe florentino no estuvo directamente envuelto en el suceso.[3][1]

A pesar de que Alberti era muy amigo de la familia Auditore, y aparentemente confiaba en Giovanni como un hermano, demostró que era capaz de traicionarlos y borrarlos de la historia de ser necesario para conseguir su retribución. Giovanni Auditore, que confiaba en Alberti con tanta firmeza, se sorprendió cuando el confaloniero dio la orden de que fueran ejecutados en el cadalzo, y además con una falsa acusación de traición. Igualmente, Alberti pudo mentir sobre tal hecho a Ezio Auditore, aprovechándose de la inocencia del joven para lograr su propósito.[1]

Alberti también probó ser vacilante en ciertas circunstancias, tener sentimientos de arrepentimiento con respecto a lo que había hecho en contra de sus amigos, y a razón de esto se propuso escribir una carta a su esposa relatando todo lo que fue capaz de hacer para recuperarse del acto del Banco Medici, aunque no se atrevió a dársela nunca. Cuando Ezio Auditore le dio muerte, Alberti le dijo que él pudo haberlo asesinado durante la ejecución de su familia, en lugar de aquel momento en el que se sentía cobarde y culpable.[1]

A pesar de las artimañas de Alberti, pasó a ser recordado como un importante personaje histórico para el progreso del orden en Florencia durante el siglo XV.[1]

CartaEditar sección

La carta que Alberti envió a su esposa dice exactamente esto:

Amor mío,

Plasmo estos pensamientos en este papel con esperanzas de que algún día tenga el coraje suficiente para compartirlos contigo. Con el tiempo, sin lugar a dudas sabrás que traicioné a Giovanni, lo acusé de traición y lo sentencié a morir.

Posiblemente la historia juzgue esto como una cuestión de codicia y política. Quiero que sepas que no fue el odio lo que me motivó a hacerlo, sino el miedo. Cuando los Medici nos robaron todo lo que poseíamos, me vi a mí mismo espantado; temiendo por ti, por nuestro hijo, por el futuro. ¿Qué esperanza puede haber en este mundo para un hombre sin los medios apropiados?

Ellos me ofrecieron dinero, tierras y un título a cambio de mi colaboración. Y, es pues, así como he llegado a traicionar a mi mejor amigo. Aunque el acto pareciere innombrable, en su momento se presentó necesario. E incluso ahora, viendo atrás, no encuentro otra salida…

RelacionesEditar sección

Familia MediciEditar sección

Lorenzo: «Te has excedido de tus límites, Uberto.»
Uberto: «¿Y quién eres tú para hablar de límites? Tú, que te has autoproclamado como Lorenzo de' Medici, Príncipe de Florencia.»
Lorenzo: «Yo no he hecho semejante cosa.»
Uberto: «Claro que no. Ahora eres inocente, muy conveniente. Al menos ahora me doy cuenta de qué tan lejos llega tu alcance, lo que quiere decir que no llega a ningún lado, y ha probado ser una valiosa lección para mí y para mis aliados.»

Lorenzo: «Sí, tus aliados los Pazzi. ¿De eso se trata todo esto?»
Uberto: «Mucho cuidado con tus palabras, Lorenzo, o puede que traigas un tipo de atención inapropiado.
»
— Lorenzo de' Medici y Uberto Alberti discutiendo durante la exposición de pinturas de Verrocchio[fte.]
JJE 2 v

Uberto discutiendo con Lorenzo de' Medici cerca de la Basílica de la Santa Cruz.

Uberto Alberti se destacó ejerciendo como abogado sin asistir a los colegios que para el siglo XV estaban constituidos especialmente para los nobles o los militares. Alberti, ya habiéndose convertido en confaloniero, mostró un respeto, aunque aparentemente fingido, por los Medici y su gobierno, y tuvo una cercana relación de amistad con Lorenzo I, y posiblemente también con su hermano, Giuliano.[3][1]

No obstante, cuando el confaloniero estaba sentando las bases para lo que esperaba que fuese la llegada del régimen de los Templarios, trató con irrespeto a Lorenzo, especialmente cuando éste regresó de sus viajes y ya se había hecho cargo de los Auditore en Santa María Novella. Puede notarse la diferencia en el tono de respeto con el que Alberti se dirigía a Lorenzo comparando el trato que tenía hacia él durante las misiones de Giovanni Auditore—durante las cuales lo llamó "Su Magnificencia"—y la conversación que ambos tuvieron antes de entrar a la exposición de arte de Andrea del Verrocchio, momento en el cual el confaloniero lo acusó de hipocresía y amenazó directamente al monarca con el poder de sus aliados; no obstante, Lorenzo siempre fue respetuoso con Alberti.[3][1]

Uberto Alberti, al haber sido víctima del desalojamiento por parte del banco de la familia Medici, se mostró falto de importancia hacia los gobernantes, y deseaba que los Templarios lograran orquestrar su caída, demostrando ser sumamente hipócrita con sus vínculos.[3][1]

Familia AuditoreEditar sección

Intro Uberto v

Giovanni Auditore introduce a su hijo al confaloniero Uberto Alberti

«Te preocupas demasiado, Giovanni. Francesco de' Pazzi está en prisión. La amenaza está extinta.»
―Alberti le miente a Giovanni Auditore[fte]

Según la carta y algunos comentarios de Alberti con respecto a los Auditore, él consideró en varias ocasiones a Giovanni como un amigo cercano, y aparentemente casi que como un hermano. Los dos hombres, contemporáneos de edad, habían visto el surgir del mandato de Lorenzo y contribuyeron a la preservación de su gobierno en sus tipos de especialidad.[3][1]

A pesar de las buenas relaciones de Alberti con la familia Auditore, el confaloniero buscó aprovecharse de la familia y sentía envidia por la influencia que Giovanni tenía sobre el gobierno florentino al ser simplemente un Asesino, y él no, que era confaloniero. No obstante, Alberti accedió a las peticiones de Giovanni en las ocasiones necesarias, y esto se vio en el aprisionamiento de Francesco de' Pazzi por órdenes del Asesino, a pesar de carecer de ciertas evidencias y solo suponía su participación en la conspiración al ser miembro de la familia. Uberto aparentemente también conocía a la esposa de Uberto, y poco antes de condenarlos a muerte, conoció a su hijo del medio, Ezio.[1]

Sin embargo, Uberto condenó a los Auditore a la muerte para quedar bien con los Templarios, y una vez borrados del mapa, el confaloniero esperaba que Borgia y sus arrendatarios ejecutaran la pronta caída de los Medici.[1]

TemplariosEditar sección

«Ellos me ofrecieron dinero, tierras y un título a cambio de mi colaboración. Y, es pues, así como he llegado a traicionar a mi mejor amigo. Aunque el acto pareciere innombrable, en su momento se presentó necesario. E incluso ahora, viendo atrás, no encuentro otra salida…»
―Alberti en la carta dirigida a su esposa[fte]
LMS 10 v

Rodrigo Borgia murmura al oído de su aliado, Alberti.

Uberto Alberti se alió con los Templarios en el momento en que se convirtió en confaloniero, y desde entonces procuró hacer todo lo que éstos le pidieran en un acuerdo a cambio de un título de nobleza, dinero, y el control de unas tierras posiblemente dentro de Florencia, como lo describió en la carta que quería enviar a su esposa.

El confaloniero, haciendo uso de su astucia, complació siempre a Rodrigo Borgia y a sus arrendatarios al no comprometer planes serios como el derrocamiento del duque Galeazzo Sforza, así como el liberar a Francesco de' Pazzi y arrestar a los Auditore en una noche de diciembre de 1476. También, Borgia se reunió con Alberti esa misma noche, y durante esa reunión, el confaloniero engañó a Ezio Auditore con las evidencias que él le había entregado.

Sin embargo, el esfuerzo de Alberti por quedar bien con los Templarios terminó en vano, ya que murió a manos de la misma persona a la que se había obligado a mentir a petición de los arrendatarios.

Entre bastidoresEditar sección

Uberto Alberti primero apareció en la película corta Assassin's Creed: Lineage, que servía como precuela para el videojuego de 2009 Assassin's Creed II, como confaloniero de justicia de Lorenzo de' Medici, así como amigo de la familia Auditore. En el videojuego, se convirtió en el primer objetivo de asesinato del protagonista, Ezio Auditore, ya que había sido quien traicionó a la familia y el joven lo mató en acto de venganza.[3][1]

El personaje, que había sido interpretado tanto en el juego como en la película por el actor italiano Michel Perron, es el único de todos los objetivos de asesinato del juego—junto con Dante Moro—en no ser un personaje histórico real.[3][1]

AparicionesEditar sección

Notas y referenciasEditar sección

Spotlights de otras wikias
Solicita el tuyo aquí

Wiki aleatorio